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Nathalia García - ngarcia@larepublica.com.co jueves, 13 de junio de 2013

Lionel Messi, quien es uno de los deportistas mejor pagos del mundo, con un ingreso anual de 31,4 millones de euros de acuerdo a la revista estadounidense Forbes, está siendo investigado por defraudar a la hacienda pública española en sus declaraciones de renta por 4 millones de euros.

A pesar de que en la legislación española la evasión de impuestos es un tema tipificado con mayor severidad en comparación con el caso colombiano, el jugador argentino tendrá que enfrentarse a un problema más grande que las leyes: la afectación de su imagen y las repercusiones que ello puede tener en las relaciones con sus patrocinadores.

Según Ricardo Gaitán, especialista en marcas, “si resulta culpable por los delitos de evasión, aunque no vaya a la cárcel, su reputación se vería comprometida, así como la reputación de las marcas quienes tendrían que revaluar su solidaridad con el jugador porque su ejemplo puede crear predisposición entre el público”.

Sin embargo, algunos expertos consideran que la figura de Messi y la marca que él mismo ha creado alrededor de su nombre tienen mucho más peso que cualquier investigación en proceso. Por un lado, el Director del Programa de Derecho de la Universidad de la Sabana y experto en el tema de marcas, Juan Fernando Córdoba, afirmó que “la imagen del astro estaría protegida en la medida en que la responsabilidad legal estaría en manos de su padre Jorge Messi”.

De acuerdo con la información difundida por el diario El País de España, la evasión de impuestos se habría presentado en los ejercicios fiscales entre 2007 y 2009, pero la Fiscalía española de delitos económicos constató que “la iniciativa para defraudar partió del padre y representante del jugador, ya que fue éste quien en 2005, cuando el delantero del Barça era aún menor de edad, encargó a un tercero la creación de una primera sociedad instrumental, que luego sería sustituida por otra”.

Por otro lado, Álvaro Llorente, profesor de Mercadeo Deportivo de la Universidad de los Andes, plantea que generalmente en los contratos entre las empresas patrocinadoras y los patrocinados se especifican si habrá repercusiones por comportamientos negativos que salgan a la luz pública, pero suelen ser frente a casos muy graves y, además, comprobados.

Por ejemplo, cuando surgió el escándalo de Tiger Woods por su conducta ninfómana, Nike no se retiró como su sponsor al considerar que era un asunto personal que no tenía repercusiones sobre su imagen como deportista. Caso contrario le ocurrió al exciclista Lance Amstrong quien perdió el patrocinio de la compañía estadounidense después de comprobarse su dopaje por varios años durante las competencias de alto nivel. Respecto a lo anterior, Córdoba dijo que “en últimas la decisión de las empresas patrocinadoras en torno al tema terminará siendo una decisión comercial y gerencial más que legal donde la categoría del jugador será un factor importante”.

Tal fue el caso el año pasado en Colombia cuando se probó que algunos equipos como Millonarios ganaron varios campeonatos gracias a la financiación del narcotráfico y compañías como Bavaria, que históricamente los han apoyado, continuaron con el patrocinio; en parte por el respaldo de la opinión pública.

En cuanto a desfalcos al fisco, la monarquía española y los actores norteamericanos han sido los que más han dado de que hablar. Recientemente, Iñaki Urdangarín, yerno del rey Juan Carlos se vio salpicado al utilizar la misma estrategia de la que es acusado Messi y su padre: crear sociedades instrumentales o empresas pantalla en “paraísos fiscales”.

Este tipo de delitos pueden dar cárcel de dos a seis años, según el artículo 305 del Código Penal español, pero difícilmente Messi llegue a esas instancias del proceso y solo pague una cuantiosa multa que puede permitirse su presupuesto.

Las opiniones

Juan Fernando Córdoba
Director programa derecho de la Universidad de la Sabana

Aunque la imagen del jugador está atada a la marca, la categoría de un personaje público como Messi genera que la decisión de las empresas por continuar con el patrocinio sea un asunto más comercial y gerencial que legal.

Andrés Uribe
Abogado tributarista

En Colombia, la evasión de impuestos a través de paraísos fiscales no tiene el mismo impacto legal que en Europa. Messi tendría sanción pecuniaria hasta del 200% de la suma que no fue declarada, pero no tendría que ir a la cárcel.

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