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Geraldine Romero - gromero@larepublica.com.co Sábado, 21 de febrero de 2015

La insistencia de la empresa  opositora radicó en que Marilow y Marly compartían similitudes ortográficas, las dos estaban relacionados con productos de uso médico y por ende tenían efecto en la salud de las personas que los consumieran.

De esta forma, la empresa expresó que estaba en desacuerdo con la decisión que había tomado la Dirección de Signos Distintivos de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), pues esta rechazaba el riesgo de confusión o de asociación entre las signos en conflicto.

Fue así como la Clínica Marly basó sus  argumentos  con  lo  dispuesto en el artículo 136  de la Comunidad Andina  aludiendo a que   el signo solicitado se asemejaba al previamente registrado y por lo tanto, no podía existir en el mercado para evitar un riesgo de confusión.

Para Guillermo Navarro, abogado de Muñoz Abogados, la SIC tomó una decisión correcta y pertinente teniendo en cuenta los fundamentos que dio a conocer la empresa opositora, pues las dos  marcas no son idénticas en su composición gráfica ni fonética.

Agregó que en el campo farmacéutico es difícil  llegar a un riesgo de confusión, pues el consumidor  no elige los  medicamentos por marcas, sino bajo prescripción  médica dada por los mismos especialistas de salud, y en ese caso los médicos son los encargados de hacer la aclaración respectiva.

Navarro agregó que la Marly tenía un posicionamiento en el mercado al llevar tantos años y por lo tanto sus productos se distinguían con facilidad. Ante los sustentos de la clínica,  la SIC afirmó que, aunque los signos compartían la expresión Mar, analizándolos conjuntamente se encontraba que tenían elementos adicionales que permitían que su pronunciación y  transcripción produjeran una impresión totalmente diferente en el consumidor y al coexistir en el mercado no generaban riesgo de asociación.

La entidad expresó que hizo un análisis respecto a la terminación de los signos comparados y Ilow/Ly y determinó que el impacto fonético era más suave en la marca solicitante, ya que la letra w sonaba como u en el idioma español y la letra Y asumía la pronunciación de la vocal I, confirmando que por estas razones se alejaba aún más de un riesgo en el consumidor.

Santiago Peña, asociado de Brigard & Castro, señaló que es importante precisar que, al tratarse de marcas que identifican productos de la clase 5ª, el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina ha establecido jurisprudencialmente un criterio más estricto para analizar este tipo de casos.

Se trata de productos farmacéuticos en donde las consecuencias de un riesgo de confusión o asociación en el público consumidor puede traer consecuencias de especial  gravedad.

Teniendo en cuenta lo anterior  Peña  se refirió al caso y dijo que los signos confrontados Marly y Marilow presentaban ciertas coincidencias ortográficas, pero a juicio de la Delegatura, las particulares composiciones estructurales de las marcas en disputa diluían  cualquier confusión frente al consumidor. El experto, concluyó  que tiene particular relevancia la estructura gramatical y vocálica de cada uno de los signos, implicando determinantes variaciones fonéticas apreciables en su pronunciación.

Antecedentes
La Clínica Marly es una institución privada con un reconocimiento en el mercado por contar con servicios tecnología, pediatría y tratamiento del cáncer, entre otros.

Cuenta con convenios de  compañías de medicina prepagada, seguros nacionales e internacionales, además de prestar servicios empresariales.

La droguería  Marly  es conocida en el mercado local por su amplia selección de vacunas especializadas, además de su laboratorio avalado para el procesamiento de pruebas de investigación clínica de rutina,  estudios hormonales, microbiológicos y pruebas para el diagnóstico de enfermedades infecciosas.

Las opiniones

Santiago Peña
Asociado de Brigard & Castro

“En este caso tiene relevancia la estructura gramatical y vocálica de cada uno de los signos, implicando determinantes variaciones fonéticas apreciables en su pronunciación, las cuales le permitirán al consumidor asociar cada marca a un origen empresarial”.

Guillermo navarro
Abogado de Muñoz Abogados

“Es difícil  llegar a un riesgo de confusión, pues el consumidor no elige los medicamentos por marcas, sino bajo prescripción  médica dada por los mismos especialistas de salud, y en ese caso son los médicos los que deben hacer la aclaración respectiva”.

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