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Daniel Rojas Castañeda - drojas@larepublica.com.co martes, 5 de mayo de 2020

Para Jaime Robledo Vásquez, socio de Brigard Urrutia, el reto está en proteger a los compradores frente a los efectos de la pandemia

Debido a la crisis del covid-19, el Gobierno ha venido adoptando una serie de estrategias para generar liquidez en las empresas y que aquellas que están enmarcadas entre pequeñas y medianas puedan recurrir a una serie de préstamos con el fin de sostener su productividad y desarrollo. En entrevista con Asuntos Legales, Jaime Robledo Vásquez, miembro del equipo de Corporativo/M&A de Brigard Urrutia, habló del panorama actual de las compañías en medio de la crisis económica.

¿Cuáles van a ser los mayores inconvenientes para las empresas en estos momentos?
La falta de liquidez es el mayor inconveniente en este momento. No tener flujo de caja. Obviamente, ello proviene de no tener ingresos o de la disminución de estos. En Colombia, además existen algunos inconvenientes adicionales que tienen que ver con la dificultad de acceso a crédito que tienen algunas Pyme y que el régimen laboral es rígido. El segundo inconveniente deriva de la falta de predictibilidad de que va a pasar o cuánto va a durar la crisis y eso es un problema para la presupuestación y cualquier plan futuro.

¿Cuál ha sido el impacto del covid-19 en el mercado de fusiones y adquisiciones?
Diría que es un mercado que en este momento está expectante y cauteloso. La mayoría de las adquisiciones que venían andando o planeándose están siendo revaluadas, aunque no necesariamente suspendidas.

Hemos evidenciado que es de la mínima prudencia volver a analizar la adquisición o venta de un activo ante esta nueva realidad. En todas las jurisdicciones el mercado de M&A se ha encogido. Eso se debe a que todas las empresas en todos los sectores están cuidando su liquidez.

A futuro, creemos que habrá consolidaciones en industrias amenazadas. Por ejemplo, fusiones que buscan optimizar costos y que se dan para proteger algunas compañías. También puede haber oportunistas que tratan de comprar activos baratos ante la necesidad de liquidez de los vendedores. Por ejemplo, el anuncio de la OPA por acciones de Vanti es un ejemplo de oportunismo a un precio sumamente bajo.

LOS CONTRASTES

  • Catalina Santos Angarita Socia de Brigard Urrutia

    “Si bien las compañías deben tener una responsabilidad social, los recursos no son ilimitados, por lo que los trabajadores también deberán concientizarse”.

¿Y cómo iba el mercado de fusiones y adquisiciones los primeros meses del año, antes de la crisis?
Esa pregunta tiene una respuesta antes y después del covid-19 y el confinamiento. El mercado de M&A venía muy activo tanto en Colombia como en el mundo los meses de enero y febrero. Había arrastrado muchas transacciones del año anterior que no habían firmado o cerrado. Con el confinamiento y la crisis la mayoría se suspendieron.

Es como cuando se pide tiempo fuera en un deporte para reorganizar la estrategia. A pesar de las predicciones que se hacen, no es posible en este momento vislumbrar qué va a suceder con el mercado.

Ante una crisis sin precedentes, que amenaza hábitos de consumo, que detiene el normal devenir de las cosas y que no ha sido experimentada en el pasado, no hay herramientas para pronosticar lo que viene. Nos queda únicamente apelar a lugares comunes y reglas generales, por ejemplo, mencionar que habrá consolidación en las industrias amenazadas, que habrá sinergias en fusiones de empresas, que habrá oportunidades para quienes tienen liquidez, estas todas son máximas de cualquier crisis económica.

Entonces, ¿qué va a pasar con las inversiones extranjeras?
A corto plazo, está la incertidumbre de la que hablamos en la pregunta anterior. En esta época de crisis por el covid-19 seguramente veremos disminuida la inversión extranjera ya que los inversionistas se refugiarán en el dólar y el oro. Sin embargo, a mediano plazo puede surgir interés de extranjeros que encontrarán precios atractivos de los activos en Colombia.

¿Qué tiene que hacer Colombia para seguir siendo atractiva?
Es indispensable que como resultado de esta crisis no se erosione el poder adquisitivo de la clase media y no se deteriore la economía de manera que deje de ser un país atractivo desde el punto de vista de consumo.

Colombia venía siendo atractivo para las inversiones extranjeras porque el consumo venía jalonando el crecimiento. Eso impulsó adquisiciones en servicios financieros, retail, turismo, hoteles, cadenas de restaurantes, energía, entre otras. Pero si la economía se deteriora tanto que perdemos parte de la clase media y entramos en una crisis mayor, esas inversiones no serán atractivas.

También respuesta a eso va mucho más allá de las fusiones y adquisiciones y no tiene que ver solo con la coyuntura. Seguridad interna, marco regulatorio estable, personal calificado que se logra a través de la educación, marco tributario predictible, aparato judicial eficiente, clase media creciente y ganando en poder adquisitivo, manejo fiscal aplicado y no populista. Parece fácil decirlo, pero llegar allá no lo es. Requiere un nuevo pacto social y político en el que todos nos comprometemos como país a dejar las vanidades y trabajar en pro de un mismo objetivo.

¿Cuáles son los mayores retos de los abogados en estos momentos en su área?
El principal reto es el mismo que enfrenta cualquier consultor de servicios que se supone es un especialista: dar buen consejo. En este momento, no hay precedentes que seguir y no hay manuales que leer. Hay que apelar a la creatividad y, con base en los conocimientos y experiencias pasadas, tratar de orientar a los clientes. Como abogados tendemos a ser ultraconservadores y no dar consejos sino plantear riesgos.

Un segundo reto es el de agregar valor en lo que hacemos. En este momento de crisis los clientes lo que más buscan es valor agregado y que cualquier asesoría de un abogado se traduzca en reducción/optimización de costos o aumento de ingresos. Por eso es importante ser muy quirúrgico en las asesorías. Los clientes no quieren otro lugar común que ya conocen. Otro reto es poder reaccionar en tiempo real a las distintas regulaciones nuevas y cómo impactan a los clientes en esta crisis. En lo que respecta a M&A, uno de los principales retos es si es posible diseñar herramientas que protejan a un comprador de los efectos de la crisis que afecta la compañía que adquieren.

Para un vendedor que requiere liquidez el reto está en diseñarle un instrumento que le permita capturar algo de valor a futuro como earn outs o acuerdos de accionistas robustos que protejan su posición minoritaria si deciden quedarse.

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