Luis Gabriel Morcillo Lunes, 12 de septiembre de 2016

¿Por qué utilizar un FCP para hacer negocios?

Los FCP permiten canalizar los recursos de los inversionistas con excedentes de capital hacia proyectos productivos y empresas privadas (no inscritas en bolsa), quienes a su turno están en búsqueda de oportunidades de financiación y de un valor agregado en la gestión de sus negocios. 

Esto es realizado a través de los FCP con el trabajo de un gestor profesional experto e independiente, quien asume la responsabilidad de administrar dichos recursos para producir ganancias de capital a distribuir entre éste y los inversionistas.

¿Cómo se logra dar tranquilidad a los inversionistas?

Cuando se invierte en un FCP los inversionistas reciben unidades de participación a través de las cuales los recursos depositados pasan a estar separados patrimonialmente de éstos y de los administradores, conformando un patrimonio independiente con capacidad legal para invertir en empresas o proyectos productivos a través de cualquier forma asociativa o a través de cualquier tipo de contrato que tenga el objetivo de obtener rendimientos o ganancias de capital. 

Además, el hecho de estar administrados por sociedades vigiladas por la Superintendencia Financiera otorga un mayor grado de transparencia y tranquilidad a los inversionistas, pues hoy por hoy los FCP han incorporado los más altos estándares en gobierno corporativo en materia de responsabilidad de los gestores, conflictos de intereses, independencia y reporte a los Inversionistas.

 Todo lo anterior, además no implica que se pierda su naturaleza de capital privado, pues los inversionistas y los activos del FCP están protegidos por cláusulas de confidencialidad.

¿Cuáles son las ventajas tributarias?

Los FCP en Colombia no son contribuyentes del impuesto sobre la renta y se consideran vehículos transparentes para efectos fiscales, con lo cual los ingresos percibidos por los FCP se distribuirán a los inversionistas al mismo título que los haya recibido el fondo y en las mismas condiciones tributarias que tendrían si fueran percibidos directamente por el inversionista.

 Así mismo, es posible realizar un diferimiento del impuesto a la renta, en la medida en que la retención en la fuente solo se hace el momento en que se haga el pago al inversionista, es decir cuando se haga una distribución efectiva de recursos a los inversionistas. Además, las distribuciones podrán imputarse en primer lugar al capital y, una vez reembolsado el monto aportado, las distribuciones en exceso del capital se podrán imputar a utilidades lo que logra un diferimiento adicional por cuanto el FCP postergará la retención en la fuente, no sólo hasta que empiece a hacer pagos, sino hasta que esos pagos se imputen a rendimientos, lo que permite reinvertir los excedentes en nuevos proyectos haciendo una administración eficiente del capital