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Jaime Ardila Barrera sábado, 21 de abril de 2012

La inflación y la deuda pública privada fueron los mecanismos sucesivos con los que se fue desarrollando durante casi cincuenta (50) años el conflicto estructural entre el capitalismo y la democracia occidental, hoy los mercados dictan su ley a los estados y como tal la política pasó a ser promulgada por los financistas sin intermediarios.

Este modelo económico hegemónico explica el comportamiento estructural del desempleo y los altos niveles de pobreza y concentración del ingreso.

La economía colombiana tiene como características su mineralización, financiación, transnacionalización, concentración y bajo recaudo impositivo.

Ante esta perspectiva el presidente de la República someterá al Congreso un proyecto de reforma fiscal de tipo estructural. A diferencia de lo que siempre ha pasado, en esta ocasión la reforma no tiene como objeto principal fortalecer los ingresos fiscales de la nación, sino mejorar la estructura del sistema tributario, por lo menos ese es el objetivo teórico, pero el panorama del modelo tributario colombiano es para morirse de la risa, y es lo que sustenta la necesidad de la próxima reforma tributaria.

La eficiencia en el ingreso tributario, lograda el año pasado, es innegable, pero pudo ser mejor, si no existieran todas las venas rotas que identificó la Dian y que dio a conocer en un reciente informe que sustenta la necesidad de una reforma tributaria.

El director de la Dian, Juan Ricardo Ortega, llamó la atención sobre el crecimiento inexplicable de las rentas exentas, que pasaron de $5,7 billones a $7,3 billones sin explicación conocida aún.

En el 2010 las deducciones fueron de $11,6 billones, según el informe de la Dian, lo que dejó un hueco fiscal de $3,8 billones. Entre el 2004 y el 2010, el país dejó de percibir en total $18,4 billones por esta vía.

El estudio de la Dian calculó que las exenciones en los impuestos a las importaciones para el 2010, representó una cuantía cercana a los $7 billones, sumando exenciones en el pago de aranceles, IVA o ambos.

Existen cerca de 50 modalidades de importación con exención de IVA y 86 con exención de arancel.La riqueza en Colombia aunque concentrada en una pequeña porción de la población, está en aumento, pero, a la hora de pagar impuestos, se esfuma. No obstante, el tributo sobre el patrimonio de los colombianos solo tiene 50.775 dolientes, según el pago de la primera cuota que recibió la Dian, de los cuales 29.618 son personas naturales.

Eduardo Sarmiento Palacio, director del Observatorio Económico de la Escuela de Ingenieros Julio Garavito, dijo que la debilidad del impuesto a la renta y al patrimonio ha generado numerosas exenciones que contrastan con $40 billones en impuestos que se dejan de pagar en el país por año.

'Hay una estructura donde en muchos casos los grupos menos ingresos destinan mayor proporción al pago de impuesto que los de ingresos altos'. En otras palabras aquí opera una política tributaria, lo contrario a Robin Hood, en donde los pobres y la clase media son los que pagan los impuestos.

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