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María Camila Reina - mreina@larepublica.com.co martes, 6 de mayo de 2014

Aunque en las elecciones al Congreso los departamentos que presentaron una mayor participación fueron los de la zona Caribe y Nariño, se espera que la tendencia en las votaciones a la Presidencia cambie y estas zonas sean las de menor participación.

Según un estudio del observatorio de procesos electorales de la Universidad del Rosario, los departamentos de la Costa Caribe como lo son Sucre, Córdoba, Atlántico y Magdalena, así como Nariño, son donde se concentra históricamente el mayor número de participación electoral en las elecciones al Congreso.

Las ciudades que presentaron mayor abstencionismo en dicha contienda electoral fueron Bogotá, Cali y Medellín. La capital, con 26,69%; Antioquia, con 29,85% y Valle del Cauca, con 29,71%. El abstencionismo nacional llegó a 55,2%.

Para Camilo Vargas, investigador de Observatorio Electoral de la Universidad del Rosario, cada cuatro años se repite un patrón “en elecciones de Senado y Cámara de Representantes hay gran número de votantes de las regiones del Caribe y de Pasto, pero dos meses después son las regiones que menos participan a la Presidencia”.

Esto se debe, según el investigador, a que la zona Andina, que es donde se concentra más número de electores para las votaciones presidenciales son personas políticas, en donde hay candidatos que están más interesados a acceder al poder a través de la Rama Ejecutiva, mientras que en las regiones periféricas a los políticos les interesa influenciar instituciones de poder en corporaciones como el Senado.

Por su parte, Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral, MOE, aseguro que “lo que uno puede ver es que las elecciones al Congreso es que los que puntean la votación, son los candidatos que tienen mayor relación e influencia, mientras que ese nivel de relación se modifica en elecciones presidenciales”.

En Bogotá, en la elecciones de 2010 el promedio de participación fue 39% para Senado y Cámara y 59,7% para presidenciales, casi 20 puntos por encima.

Una de las razones que motivaron la investigación fue la hipótesis relacionada con el hecho de que en los departamentos de la zona Caribe presentaran una votación para Congreso significativa en los últimos 16 años.

“La investigación que hicimos en el observatorio está realizada sobre los datos de las votaciones al Congreso y parte de un estudio de observación de la participación electoral hace muchos años. Analizando las elecciones desde 1998 la participación es alta, en Nariño y el Caribe, en esas regiones ha salido de manera sospechosa un gran número de participación”, indicó Vargas.

Otro tema fundamental en cuanto al cambio de tendencia entre las dos procesos electorales, es que hay mayor dificultad para los votantes de decidirse y entender el tarjetón para el elegir a los candidatos al Congreso, contrario a lo que sucede con el proceso electoral para elegir presidente.

“En los departamentos de la región andina se ve el voto de opinión que se concentra en esta zona y es el que más se moviliza en las elecciones presidenciales. Mucha gente no se motiva a votar por candidatos al Congreso, en cambio a la Presidencia sí porque es muy fácil votar, ya que quienes deciden votar ven candidatos y propuestas claras, por eso hay más voto” dijo Vargas.

En cuanto al voto en blanco, en la elecciones que se realizaron este año del Congreso, 2,78% del potencial electoral votó en blanco. En Boyacá fue 5,17% del electorado, en Cundinamarca, 4,33%, en Bogotá, 4,07%, Risaralda, 3,9% y Santander, 3,66%.

Pese a ello, hay más una gran proporción del censo electoral que anula su voto. “Es algo preocupante para el Consejo Nacional Electoral el tema de votos anulados. El voto en blanco canaliza la idea de que el elector no quiere votar con ningún candidato o que no está de acuerdo con la oferta”, indicó Vargas.

La anulación de votos en las pasadas elecciones tiene que ver con la complejidad del tarjetón, pese a los esfuerzo que ha hecho el CNE. Vargas mencionó que en algunas regiones muy apartadas y no tan pobladas como San Andrés, Amazonas, Chocó hubo muchos tarjetones no marcados.

“Esto puede reflejar una incomprensión del proceso electoral. Hubo gente que fue a votar por un candidato a la Cámara de Representantes y para Senado no tenía preferencia. La cifra de abstencionismo llegó a 51% en 2010.

La opinión

Camilo Vargas
Investigador del Observatorio Electoral de la Universidad del Rosario

“Cada vez que hemos hecho análisis de riesgo electoral junto con la MOE analizando patrones de comportamiento, nos hemos dado cuenta de que cada cuatro años se repite un patrón, el cambio de tendencia de las elecciones al Congreso y las presidenciales”.

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