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Natalia Arteaga - narteaga@larepublica.com.co sábado, 31 de mayo de 2014

Desde que arrancó 2014 y hasta la fecha, la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, ha recibido más de 1.826 oposiciones entre empresas naturales y jurídicas que han visto en la solicitud de un signo, una amenaza para su marcas.

Entre las 65 marcas con más procesos en la SIC, se ponen a la cabeza nueve que han logrado sumar más de 10 pleitos, es decir, de a dos por cada mes. Lafrancol, con 25 pleitos cazados con terceros para resistirse a dichas solicitudes marcarias es la líder.

Pisándole los talones está Postobón, con 15; Nestlé y Federacafé van empatadas con 14; TB Holding INC y Global Investment & Tranding Management INC tienen cada una 13; Laboratorios Synthesis S.A.S., 12; y por último, Fundación Social y Servientrega, que están parejas con 11 cada una.

De acuerdo con José Luis Londoño, superintendente delegado para la protección de la propiedad industrial de la Superindustria, la Federacafé, se opone usualmente por dos razones. La primera es porque hay muchas marcas que quieren registrar ‘Colombia’, palabra que pertenece a la denominación de origen conseguida por la organización del producto insignia nacional en 2005; y la otra es para proteger a Juan Valdez de imitaciones.

Uno de los casos más recordados, lo protagonizaron Servientegra y Fedex en marzo. La disputa se originó porque el grupo colombiano, quiso registrar el signo ‘Servex’ en la clase 39 de la clasificación internacional de Niza.

La misma categoría donde la estadounidense FedEx tenía inscritos sus servicios de transporte, mensajería y paquetería. La disputa llegó hasta segunda instancia y la firma nacional salió abatida ante el enfrentamiento contra la norteamericana, que consiguió el favor de la SIC en segunda instancia.

Otra desavenencia que dio de qué hablar el mes pasado, fue la de Lafrancol y Tecnoquímicas.

El laboratorio vallecaucano pudo registrar su marca Acifem, para distinguir blanqueadores, desengrasantes y preparaciones abrasivas comprendidas en la clase 3 de Niza. Esto, pese a la resistencia que puso Lafrancol.

En la primera resolución emitida por la SIC, se declararon infundadas las oposiciones de la compañía que nació de la mano del francés Bernard Pauly y se concedió el registro del signo Acifem, teniendo en cuenta los argumentos de la organización solicitante que resaltaba que el signo de Lafrancol ya coexistencia pacíficamente con la marca Garmisch Xifen de Garmisch Pharmaceutical, compañía que se convirtió en la tercera en disputa.

El vencedor del último pleito, tampoco sale de la delegatura de Propiedad Industrial de la Superintendencia de Industria y durante este año, ya suma nueve folios con ‘peleas’.

¿A qué se debe que en tan solo cinco meses ya hayan cerca de 1.500 oposiciones en los expedientes del órgano dirigido por Pablo Felipe Robledo? Según Guillermo Navarro, abogado experto en propiedad intelectual del bufete Muñoz Abogados, el ‘fenómeno de la oposición’ está disparado porque con el “Tratado de Madrid que entró en vigencia hace dos años, hay muchas empresas foráneas queriendo hacer registro en el territorio nacional, por las facilidades que les da el acuerdo. El problema está en que no hacen una investigación previa de lo que ya hay en el mercado local y es por eso que sin quererlo, hacen un intento de reproducción de un signo ya reconocido para los consumidores nacionales”.

Navarro además dice que del intento de incursión de signos extranjeros, “en Colombia nunca faltan los piratas marcarios, que quieren sacar provecho de la notoriedad que han conseguido empresas establecidas y de trayectoria”.

En esta opinión, Navarro coincide con Javier Delgadillo, abogado especialista en marcas y patentes, quien asegura que hay terceros que solicitan las inscripciones de uno o más signos similares a otro que ya está posicionado en el mercado, con la intención de legitimar un acto de competencia desleal. “Hay empresas que también utilizan la ‘oposición’ como estrategia para detener la entrada de un producto al mercado que le competiría directamente a uno propio”.

Frente a esto, explica Delgadillo que aunque en el territorio nacional no es obligatorio registrar una marca para poder utilizarla, las empresas grandes nunca se arriesgan con este método y prefieren primero formalizarla ante la Superindustria y luego lanzarla al mercado, ya que si posicionan el producto y un ‘vivo’ solicita un registro con ese mismo nombre y logra obtenerlo, prácticamente se estaría haciendo a un signo que nutrió comercialmente otro.

Jesús Méndez, abogado experto en propiedad intelectual, valida las razones de los dos especialistas citados anteriormente y afirma que “el empresario colombiano aún no cree en sí mismo y considera que la manera más rápida de posicionar sus productos es ‘pegándose’ de signos reconocidos, compitiendo parasitariamente”.

Las opiniones

José Luis Londoño
Superintendete D para la Propiedad Industrial

“La Federacafé se opone usualmente por dos razones. La primera es porque hay muchas marcas que quieren registrar ‘Colombia’, palabra que pertenece a la denominación de origen conseguida por la organización del producto nacional en 2005; y la otra es para blindar a Juan Valdez de copias”.

Javier Delgadillo
Abogado experto en marcas y patentes

“Hay empresas que también utilizan la oposición como estrategia para detener la entrada de un producto al mercado que le competiría directamente a uno propio. Esto para hacer tiempo y replantear el marketing detrás del mismo. Muchas veces lo logran y estancan el lanzamiento de un tercero”.

Guillermo Navarro
Abogado de Muñoz Abogados

“El ‘fenómeno de la oposición’ está disparado porque con el Tratado de Madrid hay muchas empresas foráneas queriendo hacer registros en el territorio nacional. El problema está en que no investigan sobre lo que ya existe en el mercado local y caen en la reproducción”.

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