Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

lunes, 1 de agosto de 2016

En contraste con lo anterior, Argentina, Brasil y la propia Confederación Sudamericana se hunden en caos y descontrol, nadie sabe qué pasa o cómo en Argentina, nadie hace nada por organizar semejante entuerto. 

A pesar de los inconvenientes, sufridos no solo por la Federación Colombiana sino en general por todo el fútbol sudamericano, en Colombia se han manejado de mejor manera las consecuencias de la investigación y encarcelamiento de prácticamente la totalidad de los dirigentes. 

Lo anterior no es un hecho espontáneo o fortuito, el fútbol colombiano ha venido sufriendo una transformación jurídica que permitió organizar los equipos, no todos pero si gran parte de estos, y darle coherencia a la Federación.

Empecemos por la cabeza, a diferencia de Fifa y varias asociaciones nacionales, por ley es imposible que un dirigente, bueno y sobre todo uno malo, se perpetúe en el poder, es así como las federaciones nacionales de cualquier deporte, de manera constante renuevan su presidentes; es posible que se rote entre amigotes pero hay un cambio, diferente a Argentina que durante más de 35 años el señor Grondona manejó como le dio la gana esa asociación, acaparó de tal forma el poder que luego de más de un año de muerto no ha aparecido sucesor. En Colombia, el cambio de presidente en el fútbol fue mucho menos traumático. 

La ley permitió convertir los clubes en sociedades anónimas, dotándolos de herramientas ágiles para su gestión y como efecto, desaparecen los “señores” que llegaban con dinero a “dizque ayudar” a los clubes y acababan adueñándose de estos. Por estos cambios, cada vez es más difícil la presencia de dineros oscuros ya que el sistema de prevención de lavado de activos impide estas operaciones. También obligó a los dirigentes a gerenciar los equipos. 

Hoy los Clubes se conciben como verdaderas empresas y como cualquier persona jurídica, reportan de manera periódica sus estados financieros y cuenta con la auditoria de los entes de control.

Por su parte, la Corte Constitucional en fallos de revisión de tutelas, creó a través del precedente, instrumentos jurídicos para los jugadores, que generalmente eran esquilmados por sus empleadores, hoy en día hay claridad la relación jugador-club, se manejan contratos de trabajo bien hechos, se aporta a la Seguridad Social y se respetan y cumplen los derechos y obligaciones de las partes.

No se puede negar el pulso, buen manejo y planeación deportiva de estos dos equipos para llegar a donde en este momento se encuentran sin embargo el terreno está abonado para que cada vez más equipos se modernicen y logren competir de igual a igual con cualquier equipo de Sudamérica.

Cuatro o cinco líneas para comentar que ad portas de los juegos olímpicos de Río, todavía, por nuevas investigaciones de dopaje, no hay claridad de las medallas de Beijing y Londres, nuevas tecnologías han identificado nuevos casos de esta práctica y los resultados seguirán cambiando, no sabemos en que seguirá esta novela, lo claro es que el control al dopaje no ha funcionado. 

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.