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Ana María Bedoya Jiménez - amabe2010@larepublica.com.co domingo, 3 de marzo de 2013

Dentro de las disputas marcarias en la Superintendencia de Industria y Comercio, también se encuentran empresas del sector de la juguetería que buscan proteger y diferenciar sus signos en el mercado.

 

Aunque la industria carece de cifras aterrizadas sobre su evolución, el Departamento Nacional de Estadística reveló que la importación de juguetes y artículos para recreación creció 14,8%, es decir, en 2011 se importaron US$324.656 y en 2012, US$372.328, cifra que es equivalente a ingreso de 33 carros por un valor aproximado de US$11.000. De esta forma, en 2011 se importaron 50.835 toneladas y en 2012, 51.844, monto que puede resultar con la suma de la entrada de calzado y botines con los sombreros y paraguas. 
 
Al respecto, Rafael España, director económico de Fenalco Nacional, aseguró que la industria de la juguetería mueve alrededor de $2.000 millones anuales. “Del mercado registrado se habla de aproximadamente $1.200 millones, pero hay que admitir que existe una industria que no reporta que puede estar manejando por lo menos $800 millones”. Sin embargo, advirtió que comparado con las ventas del comercio en general, no alcanza a ser  1%.
 
Para Stalin Rojas, investigador del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Nacional, la juguetería es un sector muy sensible de la economía, en ella, la importación de juguetes es producto de los Tratados de Libre Comercio, donde traer los juguetes es más barato que producirlos. Aseguró que no hay empresas que puedan competir con los “grandes jugadores internacionales”, y agregó que este panorama hace que la industria tenga un futuro incierto porque las compañías medianas y pequeñas del país no le apuestan a la innovación. 
 
En este sentido, Saúl Pineda, director del Centro de Pensamiento de Estrategias Competitivas de la Universidad del Rosario, aseguró que los montos de la importación son relativamente muy bajos comparados con la industria del cuero. Advirtió que hay muchos subregistros porque está entrando al país contrabando de países como China. “Se debe evaluar con mucho cuidado el comercio de China para evitar que los bajos precios terminen afectando la industria nacional”, agregó. 
 
De otro lado, entrando al terreno marcario, se presentan en la Superindutria pocas solicitudes para la clase 28 de la Clasificación Internacional de Niza, es decir, juegos, juguetes, artículos de gimnasia y deporte, las cuales, según Paola Andrea Zuluaga, experta en derecho comercial, se debe a que muchos artículos vienen del extranjero y que “el mercado está monopolizado por las mismas marcas”. Sin embargo, resaltó que con los tratados de libre comercio y la expedición del Protocolo de Madrid sobre estos temas, “lo que va a pasar es que varias extranjeras vendrán a interponer muchos recursos para recuperar sus marcas que se han copiado mal”.
 
Un juguete es un objeto diseñado para entretener. Para este efecto existen infinitas variedades de productos, clasificados en artículos de primera infancia, muñecas, peluches, juegos de mesa, educativos, de imitación y hogar. De acuerdo con Laura Rojas, abogada experta en marcas, patentes y competencia desleal, la Superindustria recibe pocas solicitudes de marcas de juguetes porque las empresas únicamente piden un registro y lo usan para varios productos, por ejemplo, Mattel registró Barbie y esta es usada para las diferentes muñecas que salen al mercado como la bailarina, india, embarazada, entre otras. “Los juguetes no demandan mucha marca como lo hacen los laboratorios o las empresas que comercializan productos alimenticios que tienen que diferenciar cada uno de sus artículos”, explicó. Por su parte, GianCarlo Marcenaro, exsuperintendente delegado para la propiedad industrial, explicó que las pocas solicitudes marcarias para juguetes se deben al número reducido de fabricantes grandes y que muchas de las marcas están en manos de empresas como Mattel, Hasbro o Fisher Price. 
 
Así mismo advirtió que se debe tener mucho cuidado con los signos que se conceden porque los destinatarios son niños. “Hay que tener una especial atención con las marcas engañosas que induzcan a hacer pensar que los juguetes hacen algo que de verdad no hacen”, explicó y aclaró que “los niños son un público ingenuo que pueden creer literalmente en lo que evoca la marca”. 
 
En este sentido, LR encontró las 10 guerras por juguetes más importantes en la SIC.
 
Cicciobello
La compañía italiana Giochi Preziosi S.P.A. solicitó ante la Superintendencia de Industria y Comercio el registro como marca nominativa de Cicciobello, signo con el que comercializa un muñeco bebe en todo el mundo.  No obstante, ante dicha solicitud, la empresa ecuatoriana Pica Platicos Industriales presentó oposición argumentando que el signo era confundible con su marca registrada y vigente Cicciobello, en la clase 28 de la Clasificación Internacional de Niza. La italiana tiene el signo registrado en países como Austria, Beneluz, España, Francia, Croacia, Mónaco, Portugal, entre otros, y su primer registro fue realizado en 1971. Sin embargo, la Superindustria negó el registro de la marca protegiendo a la ecuatoriana.
 
Nanoland
La Editorial Santillana solicitó el registro de la marca mixta Nanoland para distinguir productos comprendidos en la clase 28 de la Clasificación Internacional, es decir, juegos, juguetes, artículos de gimnasia y deporte.   Ante el hecho, Nano E.U. presentó oposición para proteger sus signos Nano y Nanoland registrados y vigentes hasta 2020 en la Superindustria. Posteriormente, luego de realizar el examen de registrabilidad, la SIC consideró que el signo solicitado pretendía identificar la mayoría de los productos que se reconocen con las marcas previamente registradas y por tal razón compartirían los mismo canales de comercialización y promoción en medios publicitarios. De este modo, resolvió negar el signo a Santillana en primera instancia. 
 
Barbie vs muñecas Bratz
Este caso entre el fabricante de juguetes Mattel y las muñecas Bratz es recordado por la larga disputa de propiedad intelectual iniciado por el parecido de las Bratz con Barbie. Mattel emprendió este pleito aduciendo que el diseñador del juguete, Carter Bryant, había concebido la muñeca Bratz cuando era empleado en sus oficinas, entre 1999 y 2000. No obstante, en el pleito jurídico, un juez federal ordenó a Mattel en 2011 a pagar US$310 millones a MGA, divididos en US$170 millones por daños y US$140 millones por gastos legales.  En varias ocasiones jurado había fallado contra Mattel, al asegurar que MGA no robó ningún secreto de autor. Esta disputa fue conocida como “la guerra de las muñecas” .
 
Lucky hero
La sociedad de Luxemburgo Zitro IP. solicitó el registro en la Superintendencia de Industria y Comercio de la marca Lucky Hero para la clase 28. Sin embargo, la sociedad Nexus Call Center presentó oposición para desvirtuar el registro marcario por similitud con su marca Lucky 7 vigente hasta 2022. En respuesta, la sociedad extranjera expresó que no existía ningún riesgo de confusión entre los signos. De este modo, la Superintendencia de Industria y Comercio procedió a realizar el examen de registrabilidad teniendo en cuenta todos los argumentos y las pruebas presentadas por las partes. Así las cosas, encontró que los signos enfrentados no generaban riesgo de confusión y procedió a conceder la marca.
 
Treasure Hunt 
Mediante formulario único de registro radicado el 30 de abril de 2012, la compañía española Proindumar S.L., solicitó el registro del signo Treasure Hunt. Posteriormente, Nexus Call Center S.A.S. presentó oposición por la supuesta similitud y confundibilidad que generaría con la marca registrada Poseidon Treasure vigente hasta 2022. De esta forma, al realizar el examen de registrabilidad, la SIC advirtió que aunque los signos comparten la palabra Treasure, “esto no es presupuesto suficiente para impedir su registro, pues ese vocablo se encuentra incorporado en otros registros de la clase 28 como Treasure Planet o Oyster Treasure”. Fue así como concluyó que la expresión Hunt dotaba el signo de suficiente fuerza distintiva y la otorgó.
 
Boabad
La compañía antioqueña Inversiones Umpaluma quiso registrar en la clase 28 el signo Boabad, no obstante, Stilotex S.A. presentó oposición por el parecido con su marca Baobao registrada en la misma clase. De este modo, SIC decidió declarar fundada la oposición de Stilotex y negar el registro.
 
Mi fiesta ronda
Una de las compañías más destacadas en la industria de juguetes, Ronda S.A., solicitó el registro de la marca Mi Fiesta Ronda. Al respecto, Distribuidora y Piñatería Mi Fiesta Limitada presentó oposición para proteger su enseña comercial Mi Fiesta.  En este caso, la SIC negó el registro de Ronda.
 
Pipedream
La compañía Pipedream Products Inc, empresa encargada de comercializar juguetes sensuales, solicitó el registro de Pipedream Extrem. Ante el hecho, Jairo Aguilar Rengifo presentó oposición por la eventual confusión con la marca Pipedream.
 
Baby ganga
Almacenes Máximo S.A., propietaria de la marca Baby Ganga, buscó frenar el registro del signo Baby Gap solicitado por Gap Inc. Al respecto, la Superintendencia de Industria y Comercio resolvió declarar infundada la oposición y otorgar el signo.
 
Razer
La empresa de Singapur Razer (Asia Pacific) Pte Ltda. solicitó el registro en la Superindustria de la marca de su juego Razer, sin embargo, Razor Usa LLC presentó oposición para proteger su signo Razor. Finalmente, la SIC negó el registro de Razer.
 
Las opiniones
 
Rafael España
Director económico de Fenalco
Hay que admitir que buena parte de la juguetería que se vende en Colombia es importada en una proporción que supera el 50%, debido al dólar barato, a que la calidad de los juguetes que fabrican otros países es superior y que aquí no hay casi producción de ese tipo de bienes. 
 
Laura Rojas
Experta en marcas y competencia desleal
Los juguetes no demandan mucha marca como lo hacen los laboratorios o las empresas que comercializan productos alimenticios que tienen que diferenciar cada uno de sus artículos. Las compañías de juguetes registran un signo para varios artículos. 
 
Giancarlo Marcenaro
Exsuperintendente delegado para la propiedad industrial
Se debe tener mucho cuidado con las marcas engañosas porque los destinatarios principales son los niños, los cuales son un público ingenuo que puede creer literalmente en lo que evoca una marca o en lo que dicen los anuncios publicitarios. 

 

 

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