Eliana Clavijo Ortiz - eclavijo@larepublica.com.co Sábado, 4 de febrero de 2012

Respaldar un crédito ajeno es un asunto delicado, por eso es importante estar seguro antes de tomar la decisión, ya que podría incurrir en problemas financieros; en el gráfico se destacan los elementos a considerar antes de afrontar ese riesgo, ya que son frecuentes los casos de personas que han tenido que responder y pagar los préstamos que no le correspondían.

Por otra parte, si decide ser fiador la primera recomendación es estar pendiente desde su inicio de que el deudor cumpla con los pagos establecidos para evitar que la deuda aumente y llegar al punto de no poder controlar la situación.Es decir, cada notificación previa que se reciba de cobranza es importante que se conozca con su deudor, y el detalle de las cuentas, con el fin de estar al día. A continuación se enumeran los cinco pasos a seguir si le toca responder como fiador:1. En primera medida, el acreedor le comunica por escrito al fiador para informarle que el deudor principal se encuentra atrasado y que entra en un proceso prejurídico. Con respecto a este punto, el abogado Carlos Parra explicó que se le notifica por escrito al fiador de que el deudor no respondió con la deuda siendo un `cobro jurídico`, por la cual se debe asumir la obligación, teniendo en cuenta que primero se le cobra por todas las vías al deudor principal.2. Contactar al deudor para que cumpla con su obligación y pague la deuda.3. Conjuntamente con el deudor, acercarse o ir donde el acreedor para que les acepte nuevos acuerdos de pago.4. Si el acreedor no acepta los acuerdos de pago, lo conveniente es que el fiador (si tienen los medios) pague la deuda para evitarse molestias y costos adicionales en un proceso jurídico como son honorarios, intereses y demás costes del proceso.5. Entrar a buscar el recobro al deudor principal por medios persuasivos o judiciales. En este aspecto, Parra comentó que es la única salida para la solución del problema, ya que de acuerdo al artículo 2395 del Código Civil cuando el fiador paga la obligación, posteriormente él tendrá la facultad de demandar al deudor principal para el reembolso de la cuantía que se pagó.Adicionalmente, no sólo existe la figura de fiador sino también de codeudor, la diferencia es que la primera el acreedor persigue primero los bienes del deudor principal y la segunda, consiste en que se comparte la deuda con otra persona en iguales condiciones, de modo que no hay obligación accesoria, solo se presenta una obligación principal en cabeza de los deudores.Teniendo en cuenta lo anterior el abogado Christian Cadena, aclaró que en caso de que una persona sea requerida dentro de un proceso ejecutivo por haber servido como garante de la obligación de otra persona, lo primero que debe hacer es verificar en qué calidad asumió esa responsabilidad. Es posible que la persona haya firmado como fiador o como codeudor, en ambos casos los efectos son distintos. En cuanto a los fiadores, debe recordarse que la fianza es una garantía personal que le permite al fiador, una vez convocado al proceso ejecutivo, exigir que primero se ejecute al deudor principal. Por el contrario, en el caso del codeudor, esa persona asume el mismo lugar del deudor original, por lo que tiene una responsabilidad igual a la de aquel y puede ser ejecutado. Antes de `ayudar`, es importante verificar qué tipo de responsabilidad está asumiendo.Fiador y codeudor Fiador: es un garante del deudor principal, y tiene la ventaja de que en caso de incumplimiento, el acreedor primero persigue los bienes del deudor principal, en el caso de que no logre de este su pago, puede exigir la obligación al fiador, según lo establecido en el artículo 2383 del Código Civil. Es más usual que este tipo de situaciones sea utilizado para en préstamos particulares o con proveedores. Codeudor: comparte la deuda con otra persona en iguales condiciones, es decir, se tienen varios deudores con obligaciones iguales, ya que en caso de incumplimiento de la obligación, el acreedor puede exigir el pago a quien este decida. Para préstamos de vivienda y estudios entre otros, las entidades financieras exigen este tipo de garantía para una mayor seguridad.