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Melisa Echeverri - mecheverri@larepublica.com.co Jueves, 25 de febrero de 2016

La historia de los almacenes se remonta a 1905, cuando José Carulla Vidal creó una comercializadora de vinos y otros artículos locales y extranjeros. 

Hoy esta marca, reconocida por los colombianos y declarada notoria por la Superintendencia de Industria y Comercio, protagonizó una pugna debido a la intención de la joyera María Nuria Carulla de registrar el signo Nuria Carulla para especificar “joyas hechas con metales preciosos”, contenidas en la clase 14 de la Clasificación Internacional de Niza.

Su oposición al registro de esta marca se basó en el hecho de que el signo es similar fonética, ortográfica y visualmente. Además, asumieron que su notoriedad implicaba la distintividad del signo en el comercio, que garantizaba que se indentificara su origen empresarial. 

Cuando la Dirección de Signos Distintivos analizó ambas marcas fue enfático en el hecho de que los nombres y apellidos  no son de carácter exclusivo y que no se puede impedir que alguien use su nombre como marca. 

La resolución también estableció que la intención de la joyera de registrar su nombre no es un intento de imitación, reproducción o aprovechamiento de la otra marca, sino que obedece a que los artículos que elabora sean reconocidos por el nombre de su creadora.

Así mismo, aseguró que el nombre Nuria diferencia los dos signos confrontados y que los productos de joyería se dirigen a un público especializado que puede reconocer qué producto es de cuál marca.

Por lo tanto la SIC resolvió que la coexistencia de Carulla y Nuria Carulla no suponía un riesgo  de confusión y decidió aprobar  la marca en la clase 14.

Sobre el tema, Juan Carlos Uribe, socio de la firma Triana, Uribe & Michelsen, manifestó que “la Superintendencia miró la totalidad de las marcas de Carulla, se dio cuenta de que no tiene marca registrada en la clase 14 y que la señora pretendía utilizar su propio nombre, por lo tanto no hay ninguna situación de mala fe”.

Además, el experto explicó que “nadie va a ir a buscar joyería a un supermercado, entonces la posibilidad de confusión es nula”. 

Las opiniones

Juan Carlos Uribe
Socio de la Firma Triana Uribe & Michelsen

“Nadie va a ir a buscar joyería a un supermercado, entonces la posibilidad de confusión es nula, por lo tanto no hay ninguna situación de mala fe”.