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Miércoles, 15 de febrero de 2012

A poco más de un día de haber sido nombrado como el nuevo contralor de Bogotá, Diego Ardila Medina fue citado a debate de control político por supuestas irregularidades en la compra y venta de predios.

La iniciativa fue extendida por el concejal Antonio Sanguino, quien habría dado previamente su apoyo a Ardila Medina durante su candidatura para contralor.

Dentro de las irregularidades que sobrevuelan al contralor, está el supuesto apadrinamiento que tanto Ardila Medina como su esposa, la abogada Teresa Castillo Casas, han recibido por parte del magistrado Oviedo Claros, quien también fue llamado a declarar por su responsabilidad dentro del carrusel de las pensiones que denunció la Contraloría General de la Nación.

Así mismo, medios nacionales han denunciado que una casa obtenida por Ardila llegó a manos del magistrado Claros en un precio irrisorio.

La relación establecida entre los funcionarios data de la época en la que Ardila trabajaba dentro del grupo directivo de la Contraloría, y Oviedo Claros era contralor distrital y jefe del primero.

También se estableció que la abogada Castillos trabajó durante más de un año como magistrada auxiliar en el despacho de Oviedo Claros, lo que le permite ser una pensionada del Consejo Superior de la Judicatura desde mayo del año pasado. Sin embargo, y aunque se rumora que Claros apadrinó la campaña de Ardila para ser elegido como el nuevo contralor de Bogotá, este último lo negó rotundamente en entrevista con medios nacionales.

Diego Ardila
Contralor de Bogotá

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