Colprensa Martes, 17 de febrero de 2015

La intervención que exige la Contraloría al Gobierno Nacional se relaciona con cambios estructurales en la EPS, ya que están en juego el servicio de salud de más de 3.5 millones de usuarios y el debido uso de los recursos públicos.  Además, la entidad asegura que “no es posible concluir un cambio de fondo ni sostenible en la tendencia decreciente en su desarrollo operacional y situación financiera”.

La CGR se declaró pendiente de las decisiones que tome el Gobierno frente a la situación presupuestal que vive Caprecom, puesto que ya se están adelantando auditorías a esta entidad en el marco del Plan de Vigilancia y Control Fiscal del 2015.

“La Contraloría llamó la atención por el impacto que tiene sobre prestadores y demás actores del sistema la elevada morosidad de sus cuentas por pagar”

Desde 2010, el caso de Caprecom ha estado sometido a un constante seguimiento, donde según el ente de control fiscal se ha venido mostrando un deterioro, desde el retraso en los pagos de equipos médicos y medicamentos, a lo que se suman la falta de planeación, desagregación y coherencia en el gasto del presupuesto de recursos estatales.

En materia presupuestal,  para la vigencia 2013, la entidad ha conservado deficiencias de orden operativo y financiero que impactan negativamente.