Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Carlos Eduardo González - cgonzalez@larepublica.com.co viernes, 30 de septiembre de 2016

“Si bien no era necesario que el Jefe de Estado convocara el plebiscito para refrendar los acuerdos de paz, esto le da legitimidad política, tanto a los acuerdos, como al Presidente, pues el país está muy polarizado y aceptar los acuerdos por decreto hubiera sido visto como un acto dictatorial”, señaló  Juan David Cárdenas, politólogo. 

Durante los últimos meses, cuando ya se veía más probable la firma del acuerdo, el país empezó a inclinarse más hacia el respaldo a los acuerdos, luego de que éste tuviera niveles de desaprobación por debajo del 50% durante los primeros años. 

Y no es para menos, ya que durante los diálogos de paz han ocurrido diferentes episodios que pudieron haber roto la confianza entre ambas partes, entre ellos la muerte de Alfonso Cano, al principio de las conversaciones, la muerte de 11 soldados por un atentado de las Farc y, el más grave de todos, el secuestro del General Rubén Darío Álzate, que rompió la mesa de diálogos temporalmente. 

Sin embargo, y pese a todos los inconvenientes, el 23 de junio se logró acordar el cese al fuego bilateral entre el presidente Santos y Rodrigo Londoño, alias Timochenko. 

Después de ese día histórico, en el que cesaron las acciones  bélicas entre ambos bandos,  el camino fue más llevadero para los equipos negociadores. Al día siguiente, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, anunció 23 zonas veredales de concentración, aunque todo esto hubiera quedado en el limbo si la Corte Constitucional no hubiera aceptado el plebiscito como mecanismo de refrendación el pasado 18 de julio. 

De ahí en adelante empezaron a presentarse comunicados como el protocolo del cese al fuego bilateral y dejación de armas; también fue sancionada la Ley Estatutaria para regular el plebiscito y el Jefe de Estado  entregó al Congreso el acuerdo definitivo con las Farc.

“La oportunidad que se presenta es la de salvar vidas, porque menos días de guerra son menos desplazados y menos asesinados”, señaló en su momento Camilo González, director del Centro de Memoria y Reconciliación.

Septiembre fue un mes trascendental para el país, no solo por la esperada firma del acuerdo final de paz el 26  sino porque, por ejemplo, el primero de septiembre, la CPI manifestó su respaldo a los acuerdos. Además, el 10 de este mes, las Farc liberó a varios menores que tenían en su poder y ahora solo queda esperar el resultado del plebiscito que, cualquiera que sea el resultado, podría partir en dos la historia del país.  

Arrancó el proceso de monitoreo y verificación

Según información de Colprensa, el Gobierno Nacional, la ONU y las Farc ya trabajan conjuntamente en el proceso de monitoreo y verificación. “Nueve representantes de las Fuerzas Armadas, nueve más de las Farc y 18 observadores internacionales de la Misión de la ONU, serán quienes inicien labores conjuntas en la sede nacional del mecanismo de monitoreo y verificación”, señaló la agencia de noticias. Ante esto, el contralmirante Orlando Romero, delegado del Gobierno, sentenció que “este mecanismo refleja el compromiso de las partes de iniciar la construcción de una paz estable y duradera para Colombia”.  

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.