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LR viernes, 18 de septiembre de 2020

Un documento revelado y publicado por Noticias RCN muestra el ‘modus operandi’ del grupo a través de la estrategia "La Lima"

El Gobierno Nacional, a través del Alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, insistió en que detrás de la destrucción de los CAI durante las protestas de la semana pasada en Bogotá estaría el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

“Frente a algunos comentarios que se vienen haciendo por parte de varias personas, cuestionando la relación que existe entre el ELN y los terribles disturbios y destrucciones del 9 de septiembre, el Gobierno Nacional reitera que ya los organismos de investigación avanzan con base en pruebas claras que el propio ELN va dejando en internet”, dijo el funcionario, aludiendo a la alcadesa de Bogotá, Claudia López, quien cuestionó la veracidad de la infiltración de las manifestaciones.

En ese contexto toma relevancia un documento, conocido y publicado ayer por Noticias RCN, en el que el ELN, a través de la estrategia "La Lima", detalla una especie de manual de operaciones para lo que llaman “ofensiva urbana” y “combate callejero”.

Si bien las autoridades distritales o nacionales no han confirmado qué célula se ha infiltrado en las protestas de la semana pasada, el documento es ilustrativo en cuanto detalla el nivel de organización y conocimiento de esas milicias urbanas.

“Este documento muestra que quienes conducen las milicias del ELN generando actos terroristas en medio de las protestas tienen un trabajo minucioso para conocer cómo operan los actores que pueden resultar afectados o interesados en que reine el caos”, explicó Jairo Libreros, profesor de seguridad y defensa nacional de la Universidad Externado, quien agregó que este proceso de planeación demanda al menos dos años de tiempo y un conocimiento preciso de la ciudad. “Esto indica que en Bogotá tenemos milicias que llegaron a la ciudad a reclutar y coordinar”.

El nombre del documento es “Taller: armamento popular y combate callejero”, y detalla en sus primeras páginas los “principios ideológicos, éticos y políticos” que rigen su “accionar revolucionario”.

“La Lima” se autodefine como “el proceso inacabado del pueblo revolucionario por gestar la insurrección. Nuestra organización contempla la línea militar de masas” a través de “acciones planificadas”. El eje del accionar violento es la “Línea Militar de Masas”, y la estructura está compuesta por dos elementos: equipo de conducción; y grupos de Estudio y Trabajo (GET).

Entre las tareas de los GET se cuentan “ejercer labores logísticas, tareas de apoyo a otras luchas del pueblo y desarrollar la inteligencia para preservar la fuerza, los acumulados populares, y ganar efectividad en las operaciones”, así como “comprometerse con la financiación del proyecto, ya sea a través de la autogestión, medios legales, o ideando posibilidades de consecución de recursos en la ilegalidad”. También, especializarse en una de las “Funciones Operativas Fundamentales (FOF).

Esas FOF son cuatro: salud y primeros auxilios (quienes atenderán a los heridos); “línea de vanguardia o combate callejero”, quienes son lo de la confrontación en distintos momentos para “desgastar al enemigo”; “armamento popular”, de fabricación artesanal de bajo costo; y “propaganda subversiva”, que según el documento “además de difundir un punto de vista, genera rupturas y abre la posibilidad de nuevos adeptos”.

LOS CONTRASTES

  • Jairo LibrerosProfesor de seguridad y defensa nacional de la U. Externado

    Lo que vimos es la cuota inicial de la intención del ELN de urbanizar el conflicto, no con miras a acceder el poder, sino para generar caos e imponer mensajes que deslegitimen las instituciones políticas

El documento sigue con un capítulo donde dan las instrucciones para preparar un “tropel”, entre las que se cuenta una planeación de al menos dos meses; una base presupuestal y “compartimentar la información y tener al menos dos o tres casas seguras donde se pueda desarrollar la ‘cocinada’.

Se incluyen también instrucciones para el traslado de elementos explosivos, la preparación del combate, organización por triadas, y funciones y desplazamientos de cada “línea”, así como un cronograma minuto a minuto de la “operación”.

Finalmente, se recomienda una “evaluación colectiva recopilando fotos, videos, noticias, con el fin de sistematizarlo y producir un documento para la socialización”.

Algo que llama la atención en el documento revelado por Noticias RCN es el título “ver carpeta de experiencia de La Lima en el paro agrario”.

Todo lo anterior refleja el cambio de estrategia de la guerrilla, pasando de una guerra de guerrillas rural a la generación de caos urbano. “Lo que vimos la semana pasada es la cuota inicial de la intención del ELN de urbanizar el conflicto, no con miras a acceder el poder, sino para generar caos e imponer mensajes que deslegitimen las instituciones políticas”, concluyó Libreros.

Libreros también explicó que es probable que milicias urbanas como La Lima busquen afectar cualquier jornada de protesta pacífica que se presente próximamente, “escudándose en ellas para perpetrar actos terroristas. Cada jornada será más violenta, porque siguen ajustando las cargas, pero lo que buscan es afectar la protesta y producir daños y caos urbano para demostrar que la Alcaldía, el Gobierno y la Policía no tienen la capacidad de garantizar la seguridad”.

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