Colprensa Martes, 9 de diciembre de 2014

El presidente de la República Juan Manuel Santos aseguró que no aceptará que se incluya al narcotráfico como un delito conexo al político, aun así aclaró que el uso de dineros provenientes de esa actividad ilegal para financiar la rebelión, sí podría ser incluido en el marco de la justicia transicional.

“Nunca aceptaré el narcotráfico como un delito político, pero la utilización de los recursos del narcotráfico que ha hecho la guerrilla para hacer su trabajo de rebelión, de alguna forma tiene que ser reconocido en la justicia transicional para efectos de participación en política”, dijo el mandatario.

La inclusión de delitos políticos en la Justicia Transicional es uno de los temas que ampliará la discusión y la polémica en la mesa de diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en Cuba. En varias ocasiones el presidente señaló que extender los delitos conexos es una condición necesaria para una paz estable.

Sin embargo luego de las críticas a la iniciativa, el presidente argumentó que la ampliación de los delitos conexos a los delitos políticos, se circunscribe específicamente en la eventual participación política de las Farc, es decir, no tendría que ver con la parte penal, regida por el marco jurídico para la paz.

“Por ejemplo, una guerrilla tiene armas y el delito de importar armas no es un delito político, entonces ¿cómo hace uno la paz si ese si ese delito no es un delito conexo?”, argumentó el jefe de Estado.

El mandatario colombiano dio la declaración en el marco de la XXIV Cumbre Iberoamericana, sin embargo para algunos sectores la confusión en torno a este tema es mayor, pues por segunda vez en menos de una semana, Santos explica sus polémicas declaraciones que abrieron la puerta para que el narcotráfico tenga el estatus de delito político.

Al debate se suma una controvertida afirmación del expresidente estadounidense, Bill Clinton, quien en entrevista con la W Radio, indicó que su país daría apoyo a la propuesta de incluir al narcotráfico en el espectro del delito político, si se comprueba un respaldo amplio por parte de la sociedad a los diálogos de paz.

Sobre el mismo tema, el expresidente de Colombia, Andrés Pastrana (1998-2002) calificó como una vergüenza para con el país la posibilidad de pensar en elevar a delito político el narcotráfico, eso con el fin de beneficiar a los guerrilleros de las Farc que se reinserten si firman la terminación del conflicto.

Así se lo expresó en una carta al Presidente en donde indica que “tan pronto las Farc entregaron al general rehén, el señor Presidente de la República correspondió el gesto con una propuesta de amnistía para los delitos relativos al narcotráfico del grupo rebelde”.

Incluso manifiesta en el escrito que “ya sea como pago del rescate de un general o claudicación de principios ante la guerrilla para lograr su firma a cualquier costo, el acto presidencial constituye una vergüenza. El amparo del narcotráfico bajo la sombrilla del pretexto político es la genuflexión del estado colombiano ante el poder del crimen organizado”.