Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Andrea del Pilar Mancera - amancera@larepublica.com.co Jueves, 20 de diciembre de 2012

La prohibición de las máscaras del Hombre Araña porque podrían ahogara los niños en Halloween y de las pelotas acuáticas, por la misma razón, fueron dos de las decisiones más importantes que promulgó la Superintendencia de Industria y Comercio este año, con el fin de proteger la integridad del consumidor menor de edad.

Sumado a esto, entidad de vigilancia y control se pronunció frente a la distribución y comercialización de la cuatrimoto JLA-02 Marca Tigers, fabricada en China por YongkangJinlingVehicle Co., LTD. e importada a Colombia por C.I. Dominio S.A.

La entidad también ordenó suspender inmediatamente la producción y comercialización de todo juguete que tenga un compartimiento de pilas o baterías cuya tapa se abra con facilidad y no tenga un elemento de seguridad que impida el acceso a los niños.

El incumplimiento de las medidas establecidas inicialmente mientras surte la investigación, dará lugar a multas de hasta 1000 smlmv. Esta medida se tomó en alerta cuando se conoció a través de un medio de comunicación, la muerte de un menor el pasado 11 de septiembre como consecuencia de un accidente en una cuatrimoto que se estrelló contra un poste de energía en el barrio Fontibón de Bogotá. Por esto, la Superintendencia de Industria y Comercio formuló requerimientos a la Policía Nacional y al Hospital Fontibón Ese ll nivel, para establecer el tipo de producto que comprometió la integridad de estos dos menores. La cuatrimoto involucrada en el accidente, en el que también resultó gravemente herido otro menor, fue identificada como JLA-02 Marca Tigers. “Una vez realizadas las diferentes visitas de inspección a las empresas comercializadoras, la SIC pudo detectar que dichas cuatrimotos, que tienen un precio de venta entre $300.000 y $350.000 y las cuales son vendidas como juguete para niños, tienen graves inconsistencias para ser comercializadas”, afirma la entidad. En primer lugar, para la Superindustria, estos vehículos con motor de combustión no son juguetes y en segundo lugar, al tratarse de vehículos de 50 a 75 C.C. desarrollan velocidades de hasta 60 Km/h., que supera sin duda la capacidad física de cualquier niño.

“La SIC considera que estas pruebas son suficientes para ordenar inmediatamente la suspensión de la comercialización de este o de cualquier otro producto que tenga las mismas características y especificaciones técnicas, y que además no informe adecuadamente para quién está diseñado, cuáles son los potenciales riesgos y sobretodo, cuáles son los elementos de seguridad que se necesitan para operar este tipo de productos”, manifestó el superintendente Pablo Felipe Robledo.

Pilas con las pilas
Según estudio realizado en EE.UU., entre 1990 y 2009, se presentaron alrededor de 66.000 emergencias en salas de urgencia de los hospitales por niños afectados por el contacto de baterías en su boca, nariz y oídos. La razón más frecuente de las urgencias es porque los niños tragan las baterías. Según los expertos, en estos casos, es alto el riesgo de quemaduras en el esófago que lleva a problemas respiratorios e infecciones. En otros casos puede causar el desangre y muerte. Las más recientes alertas internacionales reportadas por el Instituto Nacional del Consumo del Gobierno Español y agencias de consumidor en el mundo, incluida la SIC, advierten sobre la importancia de que todos los juguetes tengan un elemento que necesite herramienta para poder tener acceso al compartimiento de las pilas o baterías. Además de la inmediata suspensión de producción y comercialización de estos juguetes, la SIC recomienda revisar y asegurar las tapas.