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Colprensa lunes, 25 de enero de 2016

Otálora señaló además que en este caso la denunciante habría actuado para sacarlo del cargo y que así lo previó desde que empezaron las denuncias de acoso laboral.

“(…) Muchas de las manifestaciones que ella hizo, desde meses anteriores, en donde se estaba vaticinado este evento en particular, donde su finalidad no era otra que lograr tumbar al defensor del Pueblo”, agregó.

Otálora señaló que “si de algo soy culpable fue haberme enamorado de una mujer con la cuál compartí momentos muy importantes de mi vida, la cual me acompañó en momentos laborales y personales”.

En rueda de prensa, Otálora dijo que inició una relación con su secretaria privada, Astrid Helena Cristancho, en octubre de 2013, pocos meses después de que ella ingresó a la entidad, el 23 de julio, y que será la intimidad de una pareja la que entrará a ser discutida por las autoridades.

“Aquí nunca ha estado en juego la estabilidad de la Defensoría del Pueblo, la gestión y la capacidad de la Defensoría del Pueblo. Lo que está en vilo y lo que las autoridades van a esclarecer y dar unas conclusiones finales será la vida íntima de una pareja, en la relación que se vivió”, señaló.

“Fue una relación sentimental, libre, de mutuo acuerdo, que duró más de un año, con quien compartí como pareja con ella, viajando, departiendo, asistiendo a eventos sociales, a restaurantes, como lo hace cualquier pareja. Lastimosamente ella está desconociendo una relación que nos toca ventilar públicamente. Quiero ser claro que fue una relación muy importante en mi vida, que me dio el soporte que requiere uno como director de una institución”, dijo.

Sobre las fotografías que se han conocido públicamente, entre las cuales hay una explícita que él le envió a Cristancho, el defensor aceptó que son suyas, que las envió porque le tenía confianza y que ahora las recuperará. “Me extraña que teniendo esa relación de confianza ahora se vaya a ventilar ese escenario”, dijo.

“Son mías porque fueron producto de una relación de pareja como ocurre en muchas relaciones de pareja que tienen la confianza necesaria para esa situación. No tengo la fecha porque yo no ando guardando ni preordenado pruebas para ese escenario pero, claro, con los medios electrónicos recuperaremos y estableceré en qué fecha”, agregó.

Otálora dijo que ahora que enfrenta un escenario disciplinario y penal deberá aportar pruebas y documentos que soporten su versión y sus argumentos.

“Yo tengo otro estilo, esto hace parte de mi esfera íntima y no voy a entrar en una guerra de envíos de comunicaciones, de filtraciones. En su momento entregaré los nombres de los testigos, de las personas que compartieron con nosotros, del restaurante al que asistíamos”, dijo.

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