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Colprensa sábado, 13 de julio de 2013

Después de más 10 años de estar fuera del escenario político, esta semana la Unión Patriótica (UP) volvió a convertirse como una opción electoral para el año 2014, luego de que el Consejo de Estado le devolviera su personería jurídica.

Sin embargo el retorno de la UP alborotó el ambiente político, en especial porque en su origen, en 1985, estuvo integrada por dirigentes de las Farc entre ellos el hoy negociador de esa guerrilla en La Habana, Luciano Marín, alias ‘Iván Márquez’, cuando se había desmovilizado en virtud del proceso de paz que firmó el gobierno de Belisario Betancur con esa insurgencia.

Hoy, las figuras destacadas de la UP de ese momento ya no están. Entre ellos estaban Mario Upegui (quien presidió al partido durante más de 15 años, ya murió) o la constituytente Aida Abella, quien está exiliada. La labor de representación política la tiene el licenciado en ciencias sociales y profesor de la Universidad Distrital de Bogotá, Ómer Calderón, quien en entrevista defiende a la UP y desvirtúa que sean el brazo político de las Farc.

El retorno

¿Qué significa para ustedes que les retornen la personería jurídica?
Un gran reconocimiento de que en Colombia se ha cometido un genocidio. En segundo lugar, que este genocidio contra la Unión Patriótica ha sido por razones políticas y se desvirtúa en los altos tribunales la tesis peregrina según la cual los crímenes contra la Unión Patriótica han sido consecuencia de dos extremas y resultado de una presunta combinación de armas y votos, lo que muestra los hechos históricos es que la Unión Patriótica se le ha perseguido por su forma de pensar y porqué se constituyó en gobiernos locales muy importantes.

¿Qué llegó a significar políticamente la UP en los ochenta y los noventa?
En todos los municipios en donde fuimos gobierno, la UP el nivel de inversión y las obras significaron un cambio sustancial para los territorios. La UP rompió con las prácticas clientelistas y la corrupción.

¿Pero la UP surge como el resultado del acuerdo entre el Gobierno y las Farc en 1985?
Surge de los acuerdos de La Uribe entre el Gobierno y las Farc con la idea de que nazca una nueva fuerza política que le de sustento y apoyo a la solución del conflicto armado. Esa fuerza la integraron destacamentos políticos de las Farc que se vincularon a la Unión Patriótica como civiles, como desmovilizados, este era un componente, pero no fue mayoritario.

¿Recuérdenos cómo fue que las Farc hicieron política en la UP?
Las Farc se vieron obligadas por los diversos hostigamientos y por la acción sistemática de acabar a la Unión Patriótica, a retirarse de la UP, y en junio de 1987 las Farc ordenan a todos sus cuadros reintegrarse a las filas. Mientras que las Farc estuvieron entre 1985, a mediados de 1987 en la UP, lo hicieron de manera legal, cumpliendo con las reglas de la democracia en Colombia.

¿Quiénes de las Farc se desmovilizaron y llegaron al Congreso en su momento?
Braulio Herrera fue uno de los que se desmovilizó, el otro fue Luciano Marín, que fue representante a la Cámara, elegido en el Caquetá, quien ejerció por unos meses, y ahora es Iván Márquez.

¿Además de las Farc, quiénes hicieron parte de la UP?
En sus inicios estuvieron los destacamentos legales o civiles que vinculó las Farc, pero junto con ellos hubo muchas fuerzas como el Partido Comunista, un sector del ELN que se reincorporó a la vida civil, la iglesia Melonita, fuerzas políticas del liberalismo y conservatismo en varias regiones del país. Nos convertimos en una fuerza por la solución negociada y por la paz. La UP tuvo un respaldo para la solución política y no para un proyecto armado. Lo que pasó fue que las armas se usaron fue contra los votos que estaban a favor de la paz.

UP es distinto a las Farc

¿Cómo los electores pueden entender que ustedes no serán el brazo político de las Farc en las elecciones del año próximo?
Es que nunca hemos sido el brazo político de las Farc. Nosotros surgimos de un proceso de paz, empezamos con el programa de reforma agraria de las Farc que la UP asumió y desarrolló, pero nunca hemos expresado la opinión de las Farc ni hemos sido interlocutores de las Farc desde el punto de vista político; por el contrario, hemos desarrollado una política específica y no hemos tenido que recurrir al uso de las armas para buscar respaldos.

¿Si las Farc se desmovilizan y les piden que los reciban en la UP, lo aceptarían?
Hay que esperar a ver si las Farc quieren hacer ese tipo de planteamientos porque hasta ahora lo que conocemos es que están haciendo unos planteamientos tendientes a la participación de ellos en el escenario político. Las Farc es una fuerza política en armas y tiene diversas estructuras políticas propias. Nosotros lo que estamos buscando es una gran causa común, muy amplia, y allí esperamos que pudiese llegar lo que resulte de los acuerdos de La Habana, lo otro es más competencia de las Farc.

Apenas se conoció el fallo del Consejo de Estado ya iniciaron duras críticas a ustedes, ¿cree que ya los están estigmatizando?
Preocupa sobretodo las declaraciones de personajes del establecimiento como Francisco Santos, que de manera temeraria ha hecho una serie de afirmaciones calumniosas e injuriosas, señalando que la UP tiene que responder por algunas masacres. De ninguna somos responsables y de las que se nos investigó como en Apartadó, se demostró que fue un montaje contra Nelson Campos, el alcalde en ese entonces.

¿Sí puede llegar a ser la UP el eje de unidad de la izquierda colombiana?
Debe y necesita unirse la izquierda. La UP surgió como una coalición recordémoslo. Nosotros queremos facilitar el acercamiento y creemos que la experiencia demuestra que la izquierda cuando tiene madurez y unidad, el electorado recibe con agrado esos acercamientos. Así pasó con el Polo Democrático en la unidad a Carlos Gaviria en las elecciones de 2006 y saque dos millones y medio de votos.

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