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Sábado, 27 de septiembre de 2014

La primera noticia tiene que ver con el nombramiento de una mujer como asistente técnica en la poderosa liga americana de Básquet, en efecto, Becky Hammon, fue designada el 5 de agosto como segunda al mando de los actuales campeones: San Antonio Spurs. No hubo comentarios machistas o descalificadores, apenas un oscuro jugador de la liga italiana indicó “no digo que Becky no sepa de baloncesto, solo digo que no escucharía ni una palabra de lo que una mujer me dijera”. 

La semana pasada se nombró como capitana del equipo español de la copa Davis a Gala León y las reacciones fueron menos afortunadas. Se calificó de extraño el nombramiento, se le tildó de poco conocedora del medio masculino del tenis y se apuntó que sería difícil para una mujer manejar un vestuario de hombres sin ropa. Aunque no ocurre lo mismo cuando un hombre dirige un equipo femenino; en estos casos nada es anormal, a los directores técnicos hombres no se les cuestiona si conocen o no el medio femenino y para ellos y ellas no es incómodo el vestuario con personas ligeras de ropa.

Más allá de lo anecdótico, es la situación por la que está atravesando la Liga de Fútbol Americano NFL y su posición frente a la violencia de género, la que ha hecho eco en los medios de comunicación. 

En días pasados se divulgó un vídeo en el que la estrella de los Cuervos de Baltimore, Ray Rice, deja inconsciente a la que en su momento era su novia de un golpe en la cabeza. 

La reacción de la NFL fue enfática, ‘cero tolerancia a la violencia de género’; no importa si el hecho fue fuera de competencia, como parte de “su vida privada” o en hechos ajenos al football. No se indicó o se buscó culpabilizar a la víctima: repito, fueron muy estrictos en afirmar la política de cero tolerancia en el tema de violencia de género para sus jugadores, sin importar si son o no estrellas. 

La sanción inicial de dos fechas, considerada insuficiente aún por el sindicato de jugadores, se cambió por un retiro definitivo de la liga y la terminación del contrato de trabajo del jugador. 

El Comisionado (presidente de la liga) fue fuertemente criticado con la primera sanción y 14 congresistas mujeres enviaron una carta indicando: “si usted golpea a una mujer, no debería tener una segunda oportunidad de jugar al football en la NFL”. 

Esto contrasta con lo indicado por una senadora colombiana pocos días después de que el entonces técnico de la selección Colombia de fútbol, el ‘Bolillo’ Gómez, agrediera a una mujer: “si mi marido me casca, yo algo hice. Uno no se gana milagros de pereza. Tuve que haberlo jodido mucho”.

Igualmente contrasta la decisión tomada por el Fútbol Americano y todo su entorno, por este hecho de violencia doméstica, frente a lo ocurrido con el excelente jugador Rafael Van der Vaart quien afirmó haber golpeado a su mujer. En este evento hubo total mutismo del fútbol, sus organizadores, jugadores y los periodistas apenas mencionaron el hecho como algo anecdótico.

No solo las grandes organizaciones del deporte se han quedado cortas en sus políticas de igualdad de género; en la vida cotidiana, en el deporte, difícilmente se ven partidos mixtos, se desvaloriza a las niñas que juegan al fútbol y con disculpas como debilidad o fragilidad se las excluye; lo que más me ha llamado la atención es que algunos de mis alumnos (las nuevas generaciones) en la universidad reaccionan de manera agresiva cuando propongo fútbol profesional mixto, habrá que esperar más tiempo para lograr la igualdad de género en el Deporte, ordenada en nuestra constitución.