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lunes, 10 de noviembre de 2014

A raíz del incidente, el comité olímpico internacional creó un comité médico para luchar contra el dopaje en el deporte que buscaba proteger la salud de los atletas, procuraba la igualdad para todos los deportistas y proclamaba respeto a la medicina y la ética en el deporte.

Durante más de 30 años cada disciplina deportiva de manera independiente con sus propios códigos, listas de sustancias y procedimientos manejaba un sistema de control al dopaje para sus deportistas afiliados. 

A finales del siglo pasado muchos estados y agencias locales de control al dopaje iniciaron también, como políticas estatales, controles con sus procedimientos y listas. Lo anterior no fue lo más adecuado y generó varios problemas de orden jurídico y administrativo.

Para evitar estos inconvenientes se creó la Agencia Mundial Anti Dopaje (Wada por sus siglas en inglés) como entidad mundial y que abarca todas las disciplinas deportivas olímpicas para controlar y castigar el dopaje. En los juegos olímpicos de Sídney de 2000 las federaciones internacionales de los deportes participantes debieron aceptar a la Agencia Mundial Anti Dopaje y más de 170 estados han ratificado o adherido a la Convención Internacional Contra el Dopaje en el deporte del 19 de Octubre de 2005 realizada en París.

Jurídicamente, Wada tiene como instrumentos de lucha contra el dopaje un Código y una lista de sustancias y métodos prohibidos. 

El código, lo define la propia agencia como el documento básico que armoniza las políticas antidopaje, normas y reglamentos dentro de las organizaciones deportivas y entre las autoridades públicas de todo el mundo es decir es un cuerpo normativo con jurisdicción mundial en cuanto a estados y universal en cuanto a disciplinas deportivas. 

La lista es una enumeración de sustancias y métodos prohibidos para los deportistas, unos  en todo momento, otros en competencia y algunos para determinadas disciplinas deportivas.

En general, para las personas no expertas y aún para los deportistas se considera que un caso de doping se presenta cuando de manera voluntaria toma un medicamento para mejorar su rendimiento, de tal forma que usar un diurético que claramente no mejorará el rendimiento de un deportista o comprar un producto naturista para bajar de peso no sería considerado como dopaje. 

Lo anterior no es cierto, el consumo de cualquier sustancia presente en la lista es considerado como dopaje, no importa si mejora el rendimiento, si hay intención de mejorarlo o aún si la ingesta es involuntaria, la sola presencia de una sustancia de la lista confirmada por un laboratorio acreditado por Wada es suficiente para declarar culpable de dopaje a un deportista. 

De acuerdo con el Código, esta es la principal arma de lucha contra el dopaje, la responsabilidad objetiva, no hay presunción de inocencia y deberá el deportista, con muy pocos medios de prueba, intentar desvirtuar esta presunción.

La contradicción de la prueba tampoco está dentro de las posibilidades de defensa de los deportistas, pues de acuerdo con Wada, los laboratorios acreditados no fallan y las personas a cargo siempre serán idóneas por lo que un resultado de un laboratorio acreditado no puede ser analizado como parte de la defensa del deportista.

Hay casos de dopaje tan aberrantes como uno de un jugador de fútbol que debió ser atendido por el médico del club de urgencia luego de sufrir una crisis cardíaca, quien le recetó un diurético que desafortunadamente estaba en la lista de sustancias prohibidas, medicamento que de no ser utilizado hubiera causado la muerte del deportista. 

Se inició un proceso disciplinario y se solicitó una sanción de dos años para el desafortunado deportista; al final luego de muchas pruebas, se sancionó al médico por suministrar una sustancia prohibida que de no haberlo hecho, seguramente habría resultado en la muerte de una persona.

Como reflexión final queda el caso de Lance Armstrong que durante más de diez años consumió sustancias para mejorar su rendimiento sin que los mejores laboratorios lo hayan podido inculpar, solo, luego de una confesión voluntaria en un programa de televisión se pudo saber la realidad. Estos laboratorios son los encargados de velar por un deporte limpio.