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martes, 11 de junio de 2024

Colombia, al igual que muchos países en el mundo, se encuentra en una encrucijada energética. La transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles es un imperativo global para combatir el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En este contexto, Colombia ha venido trabajando en minimizar las emisiones, particularmente en la industria del petróleo y el gas, mientras busca mantener su crecimiento económico y satisfacer la demanda energética interna.

La industria hidrocarburífera ha sido históricamente un pilar fundamental de la economía colombiana, contribuyendo significativamente al PIB y generando empleo. Aunque ha sido estigmatizada como una de las industrias que más emiten CO2 en el país, esto dista de la realidad. En los últimos años, la industria ha tomado medidas para reducir estas emisiones, implementando tecnologías más limpias y eficientes en la extracción y refinación de hidrocarburos, con la ayuda de la llamada inteligencia artificial.

Según datos del Sistema Integrado de Información Energética (SIIE), en el período entre 2018 y 2020, la industria hidrocarburífera en Colombia redujo sus emisiones de CO2 en un 12%, gracias a la implementación de medidas de eficiencia energética y la adopción de tecnologías más limpias. Además, se ha observado un aumento en la utilización de gas natural como combustible en lugar de otros combustibles más contaminantes, lo que ha contribuido a una reducción de emisiones.

Un aspecto destacable en la reducción de emisiones de CO2 en Colombia es el papel de las infraestructuras, como el de los oleoductos. Estós han logrado reducir sus emisiones casi a cero mediante la implementación de tecnologías de vanguardia y prácticas operativas sostenibles. Según datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), ciertos oleoductos han reducido sus emisiones de CO2 en un 95% desde 2015, gracias a la implementación de sistemas de captura de carbono y la optimización de procesos.

Además de los esfuerzos de reducción de emisiones en la industria petrolera, el gas natural desempeña un papel crucial en la transición energética de Colombia. Según datos del Ministerio de Minas y Energía, el gas natural representa aproximadamente el 30% de la matriz energética del país, y su uso se está expandiendo rápidamente en sectores como la generación de electricidad, el transporte y la industria. El gas natural es una fuente de energía más limpia que los combustibles fósiles tradicionales, y su uso contribuye a reducir las emisiones de CO2 y otros contaminantes atmosféricos, por ello en vez de limitar su generación para importar debería activamente procurarse por su exploración y explotación.

En conclusión, la industria hidrocarburífera en Colombia se encuentra en su transición hacia una matriz energética más limpia y sostenible. La modernización de infraestructuras como los oleoductos está demostrando ser efectiva en la reducción de emisiones, mientras que el uso creciente de gas natural está impulsando la transición hacia una economía más baja en carbono. Sin embargo, aún queda mucho por hacer, y es fundamental continuar trabajando en colaboración con todos los actores involucrados para alcanzar las metas de reducción de emisiones y construir un futuro energético más sostenible para Colombia y el mundo, sin depender de importaciones que resultan contradictorias al proceso, pues se está igualmente apoyando de manera indirecta la extracción de este recurso en otros países.