Martes, 9 de mayo de 2017

Cuando se habla de innovación y protección legal, se tiende a ofrecer un protagonismo particular a las patentes. Esto no es en vano pues en efecto las patentes son la herramienta legal que por defecto fue diseñada para incentivar la creatividad y la innovación en materia técnica. Sin embargo, la innovación que ocurre todos los días en las oficinas de desarrollo de producto de cualquier empresa, frente a la presentación de sus productos, formas de envases y apariencias, se escapa del alcance del sistema de patentes. Es precisamente esta innovación la que muchas veces ofrece un valor esencial al producto pero pocas veces se protege adecuadamente. Para eso existe la protección de los diseños industriales.

El principal requisito que exige la ley para su protección es la novedad. Es decir, que previo a su solicitud de registro, el diseño no haya sido conocido en el mercado nacional ni extranjero. Por eso es muy importante que al tiempo que se planea la incorporación de un diseño en un producto, también se cuestione si es pertinente buscar su protección y gestionarla previo a cualquier divulgación. Si ya ocurrió la divulgación, también puede tomarse provecho del periodo de un año que ofrece la ley para que la divulgación no afecte la novedad del diseño, siempre que haya provenido del diseñador o del titular del derecho.

Además, es muy importante tener en cuenta que se trata de creaciones estéticas u ornamentales, por lo tanto, la forma o diseño no debe involucrar un efecto técnico. El diseño debe corresponder a una forma caprichosa y creativa con un valor meramente estético u ornamental, por eso no debe obedecer a consideraciones técnicas.

La protección de un diseño industrial en Colombia se otorga por 10 años desde su solicitud de registro y durante este periodo, el titular del derecho puede impedir el uso del diseño por parte de terceros y reclamar perjuicios si ocurre una infracción de su derecho. Por eso también es importante que dentro de los procesos de innovación también se verifique no correr el riesgo de infringir derechos sobre diseños de terceros.

Además, el sistema de registro de diseños industriales ofrece una alternativa de protección que es económica frente a los beneficios que representa. La Superintendencia de Industria y Comercio aplica un procedimiento muy eficiente y resultado de esto, un registro de diseño industrial en Colombia puede ser concedido en un promedio de 5 a 8 meses.

Existen múltiples sectores en los cuales la innovación está principalmente vinculada con procesos creativos en el ámbito de lo estético. La industria textil y de accesorios ocupa un renglón muy importante en el desarrollo económico de varias regiones del país y el valor de la creatividad en sus creaciones es precisamente el valor que cualquier creador o diseñador puede proteger por la vía del registro de los diseños industriales. Ocurre lo mismo con las industrias automotriz, alimenticia y de productos de consumo masivo, que ofrecen día a día nuevas formas y apariencias en la competencia permanente de valores que sus productos ofrecen al consumidor.