Martes, 5 de junio de 2018

La discusión para proponer las mejores estrategias encaminadas al cumplimiento de los compromisos en Propiedad Intelectual adquiridos con la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos está abierta, y no solamente buscan el cumplimiento de un Tratado Internacional, sino que también benefician nuestra economía.

Durante los casi seis años que lleva en vigor el TLC con Estados Unidos, Colombia ha hecho grandes esfuerzos por implementar los compromisos adquiridos en materia de Propiedad Industrial: autoridades colombianas han implementado herramientas tecnológicas y han mejorado la eficiencia en los trámites de obtención y la resolución de procesos judiciales de Propiedad Industrial.

Sin embargo, existen temas que preocupan porque a la fecha no han sido implementados y Colombia puede ser incluida en la “Lista de Vigilancia Prioritaria” de Estados Unidos, que tiene implicaciones en temas de aranceles en las exportaciones desde Colombia hacia dicho país.

Es necesario implementar medidas que combatan el contrabando, la piratería y la falsificación, así como es urgente la promulgación de la nueva ley de derechos de autor, la adhesión de UPOV 91, la materialización en la regulación de los proveedores de servicios de internet y el mejoramiento de las prácticas regulatorias a la luz del Decreto 433.

En cuanto a la ley de derechos de autor, se debe avanzar en los temas que están estancados con el fin de obtener una pronta aprobación de dicha ley. Una solución para la rápida aprobación sería acelerar los diálogos entre el Senado de la República y la Dirección Nacional de Derechos de Autor para superar los aspectos que están pendientes.

Respecto a temas de piratería en línea y falsificación es necesario el mejoramiento en los mecanismos utilizados por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para conducir las investigaciones y promover los procedimientos eficaces para atacar a los operadores de sitios web piratas, como también de aplicaciones móviles.

Hace falta la unificación de las funciones en cabeza de un ente o de jueces especializados. Esta iniciativa debe ir acompañada de capacitaciones y campañas de educación sobre el valor de la Propiedad Industrial y la creación de incentivos para que los ciudadanos se vean estimulados a denunciar la piratería.

La adhesión a UPOV 91 no ha sido posible. El Tratado fue declarado inexequible por la Corte Constitucional colombiana y la opinión generalizada es una clara contraposición porque se considera que adherir a UPOV 91 es ampliar el alcance de protección de la propiedad industrial a las semillas.
Se considera que adherir a UPOV 91 es permitir la privatización y monopolio de las semillas vulnerando los derechos colectivos de los pueblos al desproteger las semillas nativas y criollas. La firma del TLC es una realidad y el cumplimiento de los compromisos es algo de lo que Colombia ya no puede escapar, por lo que es necesario buscar una medida para no incumplir el Tratado. Esto puede estar en darle a una autoridad colombiana la administración de estas semillas y el potencial licenciamiento de las mismas a cualquier empresa que lo solicite.

La discusión sigue abierta para pensar las mejores soluciones y estrategias encaminadas al cumplimiento de estos compromisos adquiridos con la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que no solamente buscan el cumplimiento de un Tratado Internacional sino que también atienden necesidades urgentes en nuestro país que benefician de forma general a nuestra economía.