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Carlos Eduardo González - cgonzalez@larepublica.com.co Miércoles, 30 de agosto de 2017

La planta pasó de costar US$350 millones a US$778 millones.

Después de una actuación especial en Bioenergy, la Contraloría General de la República concluyó que el proyecto no es rentable y además es “ineficiente e ineficaz”, debido a que no se llevó a cabo en el tiempo planeado inicialmente, se demoró más del doble de lo proyectado, y presentó sobrecostos de US$428 millones, ya que se habían destinado US$350 millones y la planta terminó costando US$778 millones.

Con estas y otras consideraciones, la entidad dirigida por Edgardo Maya encontró 10 hallazgos fiscales por $709.342 millones en la planta de etanol, propiedad de Ecopetrol. Además, se estableció un hallazgo con incidencia penal y otro de connotación disciplinaria.

Otro de los hechos que identificó el órgano de control fue el lucro cesante de Bioenergy, el cual llegó a $577.824 millones, debido a que, como se mencionó, la obra no se ejecutó en el tiempo planeado. En el otrosí número cinco del contrato, se pactó la fecha de terminación definitiva del proyecto para el 12 de junio de 2013 y el inicio de operación de la planta quedó para el 28 de marzo de 2013, plazos que no se cumplieron.

Otro punto que llamó la atención de la Contraloría fue un contrato que suscribió Bioenergy en 2007 con Visión de Valores, con el objeto de prestar “servicios de asesoría en la estructuración y cierre financiero del proyecto”. Lo llamativo, resaltó la CGR, es que Gustavo Gaviria era dueño de 71,5% de dicha firma, al mismo tiempo que hacia parte de la Junta Directiva de Ecopetrol.

“No puede dejarse de lado la presencia del señor Gaviria, quien para la época en la cual Ecopetrol adquiere a Bioenergy, era miembro de la Junta Directiva de Ecopetrol en calidad de suplente entre 2004 a 2007; luego, es nombrado como miembro titular desde mayo hasta septiembre de 2007, fecha en la cual renuncia a este cargo”.