Colprensa Viernes, 3 de agosto de 2012

Borrar la crítica huella que le dejó su antecesor Emilio Otero y centrar su labor en hacer cada vez más transparente y abierto al público su labor, es el reto central que tiene el nuevo secretario general del Senado, Gregorio Eljach, quien deberá asumir su cargo la semana próxima para un período de dos años.

Eljach, quien viene de ser el secretario de la Comisión de Ordenamiento Territorial, logró su triunfo casi con la tercera parte de los senadores, 29 votos que le acompañaron, en una competencia que tuvo a 116 candidatos en la carrera.

Y Eljach tiene claro que su labor irá enfocada hacia allá, 'yo me voy a sumir a lo que dice la ley quinta, tengo unas funciones definidas y deberes que están taxativamente en la norma jurídica. De lo que se trata es de cumplirlas completamente, oportunamente y en forma eficiente'.

Uno de los senadores que no votó por él, el liberal Camilo Sánchez, asegura que el nuevo secretario debe ser simplemente la de ser el notario de las actuaciones legislativas. 'Aquí teníamos un suprasenador y lo que necesitamos es un secretario que de fe de lo que se vota en el Congreso, para que lleve los archivos, se publique en la Gaceta, que es lo que debe de hacer, pero no debe tener ni viajes ni carros ni parafernalia que no le corresponde' Por su parte, el senador del Partido Verde, Jhon Sudarsky, quien tampoco dio su apoyo a Eljach, dice que las funciones de un secretario son ser el notario de lo que se hace en el Senado y llevar adelante las actas de las leyes que cursan.

Sin embargo, recomendó que en el nuevo reglamento al secretario general se le deberá quitar todas las funciones administrativas que hoy tiene, ya que considera como inconveniente su injerencia en esos aspectos. Para el senador, es fundamental que para el buen funcionamiento del Senado se logre un manejo administrativo transparente.

Por su parte, Alejandra Barrios de la Misión de Observación Electoral, dijo que en la pasada reforma a la justicia el escándalo del secretario se destapó porque 'se había intentado aforar a este funcionario y además porque se estaba ganando casi $360 millones anuales, incluyendo las primas, usando los recursos para viajes que usa el Congreso, y estaba usando los mismos privilegios que tenían los congresistas'.

Para el par de Eljach en la Cámara de Representantes, Jesús Rodríguez, la aplicación de la ley quinta se puede hacer de manera pública, 'salvaguardando que las normas establecen a primera vista la votación secreta pero nada contradice con que los parlamentarios anuncien el sentido de su voto.

El voto secreto está establecido hace años como un derecho del que vota, si esta persona decide hacer público su voto, lo puede hacer'.