Sábado, 4 de febrero de 2012

El debate suscitado entre el sector carbonero y el turismo en la ciudad de Santa Marta ha despertado el interés de muchos por revisar el desarrollo de políticas que propendan por mejorar los sectores productivos que hasta ahora no han sido articulados entre si y en cuya discusión tampoco se le ha dado mayor participación a las comunidades afectadas por las mismas.

En medio de ello se han denunciado los impactos que genera la manipulación del carbón en dichos puertos, todos inmersos en la zona de desarrollo turístico de la ciudad, sin que de fondo las cosas hubieren mejorado para el sector.Hoy, estos cuatro puertos están cercanos a mover más de 40 millones de toneladas/año de acuerdo a las cifras de exportación registradas en el 2010. Drummond está exportando alrededor de 22 millones de toneladas/año y Prodeco supera ya los 14 millones de toneladas cantidad a la que se deben sumar las exportaciones de las demás empresas que son del orden de los 4 millones de toneladas.Actualmente, se avanza en la construcción de Puerto Nuevo y están pendientes las autorizaciones para la modificación del puerto de Drummond y la respuesta a la propuesta para el cargue directo de la empresa Vale. Puerto Nuevo entrará a operar a finales de este año o comienzos de 2013 e inmediatamente se debe suspender la operación en el actual puerto de Prodeco (Puerto Zúñiga).Mientras ello sucede, algunas autoridades y grupos ambientalistas han denunciado los grandes impactos ambientales y sociales que han generado las actividades carboneras en el sector. Ha concluido la Defensoría del Pueblo que con esta actividad los habitantes de los sectores de influencia han tenido que ver dramáticas transformaciones en el paisaje de entorno; alteración de la dinámica hidráulica de la región; contaminación de aguas, suelos y aire; cambios drásticos de las coberturas del suelo; afectación de las especies de flora y fauna y evidentes cambios del uso de los suelos con las consecuentes perdidas, en la mayoría de los casos totales, de las actividades agrícolas y pecuarias. Sin contar con la amenaza de desplazamiento de grupos poblacionales.No obstante el MAVDT al dar respuesta a las quejas formuladas por lugareños y vecinos de las zonas de influencia del cargue de carbón por barcazas de la ciudad de Santa Marta, mediante Auto N.° 146 del 24 de enero de 2011, concluyó que tales afectaciones son meras confusiones y en manera alguna, de acuerdo con el MAVDT, el medio ambiente y las personas están afectadas por este tipo de operación.Precisó el MAVDT, en relación a las quejas de vertimientos de carbón y polvillo de éste en el medio ambiente y marino, que (fragmento):Respecto al hecho mencionado en la comunicación en la que afirma que “…las barcazas que trasnportan carbón no están protegidas contra el viento y de nuevo el polvo del carbón regresa al mar…” (sic) es importante manifestar, en primer lugar, que para el cargue de barcazas los puertos no solo tienen establecido la humectación del carbón al momento del cargue de las mismas. Se les ha establecido otras medidas de manejo ambiental como, por ejemplo, restringir o limitar la altura de la pila al interior de las barcazas.Lo anterior, con el propósito de disminuir la acción del viento sobre el carbón, con lo cual se reduce la emisión de material particulado”. En segundo lugar, el Ministerio desconoce argumentos sobre el alcance o impacto del polvillo en las playas o en el mar.AntecedentesEn el Magdalena se ubican cuatro puertos por donde se saca el carbón del Cesar con clara incidencia en la zona turística sur de la ciudad; dos de estos puertos se localizan en Santa Marta, el puerto de la Sociedad Portuaria Regional de Santa Marta y Puerto Zúñiga de Prodeco. Muy cerca de allí, se encuentran los puertos de Drummond y el Puerto Río Córdoba.Alejandro Arias- Abogado