Germán Corcho Tróchez - gcorcho@larepublica.com.co Martes, 3 de diciembre de 2013

Los resultados del último índice de percepción elaborado por Transparencia Internacional indican que la corrupción en Colombia no mejoró ni empeoró en el año que termina. Las cifras enseñan, sin embargo, que es mejor frente a cinco de sus vecinos suramericanos: Ecuador, Argentina, Bolivia, Paraguay y Venezuela.

Para Elisabeth Ugar, directora ejecutiva seccional de la organización, los indicadores pueden tener varias lecturas. “Se puede mirar el vaso medio lleno o medio vacío. Es bueno que no haya aumentado, pero consideramos que no se ha avanzado”.

La última encuesta incluyó a 177 países, uno más que la anterior. Fue hecha a expertos y empresarios sobre su opinión del abuso de poder para el bien propio en las instituciones públicas, y por primera vez contiene el comparativo de 2012 y 2013.

Entre sus 13 fuentes alternas de información, se cuentan las calificaciones sobre Gobernabilidad 2012 del Banco Africano de Desarrollo, indicadores sobre gobernabilidad sostenible 2014 de Bertelsmann Foundation, las calificaciones de Riesgo País de la Economist Intelligence Unit, y la evaluación institucional y de las políticas nacionales 2012 del Banco Mundial.

Empeoró dos puestos

La metodología de la investigación es una escala en la que se consideran “muy corruptos” los estados con un puntaje cercano a cero y, por el contrario, “muy transparentes” los que se aproximen a 100.

Colombia se mantiene este año en 36 puntos y bajó del puesto 20 al 18 en América, en comparación con la edición pasada. Y a nivel global no hubo cambios: 94 entre 177. Lo anterior significa también que se mantiene por debajo del promedio global, 43. La variación, no obstante, se debe a la que en Uruguay, Chile y Barbados mejoró la percepción sobre sus autoridades.

El Estatuto Anticorrupción es uno de los puntos negros, si se tienen en cuenta sus alcances y los resultados a la fecha. A pesar de que ordena a las entidades gubernamentales, elabora mapas de riesgo y planes de prevención contra la corrupción, los encuestados consideran que todavía predomina una “enorme lentitud” en la implementación de esas disposiciones.

Ugar dice que los intentos estatales han sido importantes, pero a la luz de la realidad no han sido suficientes. “Quiere decir que no están dando resultados, principalmente porque no hay coordinación institucional: el Gobierno expide las normas, el Congreso las aprueba y los órganos de control no se apropian de ellas para darles cumplimiento”.

La opinión de Iván Gómez Lee es diferente. El exauditor General de la República considera que la percepción de corrupción estatal que hay en el país, es un efecto búmeran de “la lucha” que sus organismos han adelantado a favor de la transparencia. Y cita como ejemplo los escándalos de Interbolsa y el ‘Carrusel de la contratación’ en Bogotá.

El experto en asuntos de contratación y control asegura que a diferencia de otras naciones, Colombia no ha escondido la ilegalidad en sus entes. En pocas palabras, es una decisión que afecta la imagen, pero en el fondo significa que los medios de control están activados.

“Luchar contra este problema nunca mejora las estadísticas ni las percepciones. En otros países donde hay más, pero menos lucha y todos se tapa, la idea es menor como quiera que no es un fenómenos visible. Los estándares internacionales no visibilizan esto”, afirma Gómez.

Corresponsabilidad privada

A diferencia de anteriores ediciones, el ‘Índice de Percepción de Corrupción 2013’ deja al descubierto la corresponsabilidad del sector privado con el público en la comisión de sobornos.

Una de sus fuentes revela con puntajes bajos la opinión que tienen los mismos empresarios del desvíos de fondos y la existencia de soborno.

Y, de otro lado, el financiamiento de favores y los vínculos “demasiado estrechos” entre políticos y las compañías ejecutoras de obras y contratista.

“Este tema es importante porque resalta la corresponsabilidad del sector privado en el tema de corrupción. Y si lo percibe, es porque está abierto a ofrecer o recibir sobornos para hacerse a los contratos”, advierte Ugar.

Antecedentes

El índice de percepción de la corrupción que estructura Transparencia Internacional está integrado por una combinación de encuestas y evaluaciones sobre corrupción efectuadas por diversas instituciones de prestigio. Para que un territorio sea incluido en el ranking, deberá aparecer en al menos tres fuentes de datos del indicador. Si un país no figura en el ranking, esto se debe a que no existe información suficiente obtenida a través de encuestas y en ningún caso supone un indicio de que no haya corrupción en ese país. En 2012 fueron incluidos 176 países y para el reciente se agregó a Sudán del Sur.

Las opiniones

Elisabeth Ungar
Directora Ejecutiva de Transparencia por Colombia

“El sector de las contrataciones públicas es tremendamente vulnerable. El problema en estos temas es que la corrupción no es cuantificable, no se puede decirle 100 sobre 100, ni cuánto cuesta”.

Iván Gómez Lee
Experto en contratación y control – Exauditor General de la Nación

“Los casos conocidos tienen el impacto en la ciudadanía de que hay más corrupción, cuando en ello lo que hay es un fenómeno de lucha directa, con resultados notorios para esas personas involucradas en delitos”.