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Colprensa jueves, 7 de marzo de 2019

Continúa la audiencia sobre el uso del glifosato en Colombia.

Durante la intervención de los entes territoriales en la audiencia que se adelanta en la Corte Constitucional sobre el uso del glifosato, el primero en intervenir fue el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, quien dijo que la erradicación es una batalla de alta complejidad ya que, a su consideración, “los ilegales caminan más rápido que las autoridades”.

Argumentó que una de las razones por las que la erradicación manual no ha sido efectivA es por su alto costo. Según sus cuentas, erradicar una hectárea bajo este método cuesta unos ocho millones de pesos.

“Ser colombiano debería producir orgullo, pero no se ha vuelto así. Colombia es sinónimo de cocaína en todos los países del mundo. Los cultivos son monstruos de siete cabezas. Estamos perdiendo la guerra de erradicación”, manifestó.

El gobernador de Nariño inició su intervención lamentando que el presidente Iván Duque no se haya quedado a escuchar la voz de los mandatarios regionales en un tema tan sensible, particularmente para su departamento, como el narcotráfico.

Al entrar en materia, insistió en los daños que los cultivos ilegales le hacen a la sociedad desde diferentes ámbitos, por lo que se mostró preocupado por el ambiente, seguridad y afectaciones a la salud de los pobladores.

“La erradicación humana nos ha costado lo más valioso: las vidas humanas. Policía y campesinos han perdido la vida en labores de erradicación”, expuso el mandatario argumentando que una de las soluciones es la sustitución efectiva de cultivos, incluso por encima del uso del glifosato.

Dijo que desde el sur no están de acuerdo con el uso del químico para la aspersión aérea ya que eso no solucionaría la problemática social que se ha generado alrededor del narcotráfico.

En este mismo bloque intervino la gobernadora del Putumayo, Sorrel Aroca, quien señaló que no centrará el debate en un herbicida, sino en más de 20.000 familias que esperan una inversión sólida que fortalezca el tejido social de los habitantes de su departamento.

“A estas familias que tienen la voluntad de decirle no a la resiembra, que están luchando por un mejor país, no les podemos salir con un chorro de babas. Ellas están a la espera de que se les cumpla lo prometido en los programas de sustitución de cultivos”, manifestó la mandataria.

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