Colprensa Jueves, 11 de mayo de 2017

La votación que se comenzó a perfilar desde muy temprano como sería, quedó 20 por el no y 12 por el que siguiera su paso a la plenaria de la Cámara. 

Aunque la discusión durante la mayor parte del debate se dio sin mayores enfrentamientos, la parte final llevó a que amigos y detractores del mismo se cruzaran duros calificativos, al punto que se señaló que el gobierno impuso su postura y obligó a rechazarlo, y por eso se dieron expresiones como la ‘venezolanización’ del país. 

El ponente del proyecto, Miguel Angel Pinto, manifestó que la decisión debe estar fundamentada en el pueblo colombiano, quien es el que tiene que determinar si acepta o no la propuesta. 

La posición más contundente de pedir la negación del proyecto la hizo el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien expuso en primer término que la decisión la debe tomar inicialmente el Congreso y no dejarla a los colombianos como lo propuso el ponente. 

De la misma forma sostuvo que este referendo es una clara violación a la igualdad de derechos que tienen las parejas del mismo sexo, como también los solteros. “Este referendo es inconstitucional y es inconveniente, en un mecanismo de mayorías donde no podemos atropellar los derechos de las minorías, no podemos negar los derechos de los niños a ser adoptados. Este referendo atenta no solo derechos de los niños, sino los derechos de las minorías”. 

A su turno, el líder promotor del referendo, Carlos Alonso Lucio, esposo de la senadora Viviane Morales, quien fue una de las autoras del proyecto de ley, en primer lugar acusó a los medios de comunicación de estar desinformando sobre el alcance del mismo. 

“El circo romano que han formado los medios y en eso nos quieren meter”, declaró Lucio, quien aclaró que no es nada discriminatorio el referendo, por cuanto el derecho a la adopción no existe, y si así fuere debería ser exigible por los colombianos. 

“Lo que sí existe es que la adopción es un mecanismo de protección de los niños a tener una familia es distinto”, sostuvo, tras cuestionar al gobierno que sí pudo someter la paz a un plebiscito, pero que la petición de los 2,3 millones de colombianos sino no lo pueden hacer. 

Desde el uribismo no se perdió la oportunidad para relacionar el tema del referendo de la adopción con las Farc. El vocero del Centro Democrático, Santiago Valencia, sostuvo que no tiene sentido que el Ministerio de Hacienda diga que no tiene el dinero para ese mecanismo de participación, pero sí para financiar a la guerrilla en desmovilización. Anunció que esa colectividad sí daba su aval al proyecto. 

En el debate hubo un punto de identidad en la mayoría de los expositores, la postura de la Corte Constitucional, de la cual aseguraron fue la que ordenó este cambio a una legislación que venía funcionando bien, como lo señaló el representante de la U, Carlos Edward Osorio. 

La representante a la Cámara por la Alianza Verde, Angélica Lozano, sostuvo que “si un hijo de gay es gay, no hay que tenerle miedo, somos igual de trabajadores que ustedes, hay que perder los prejuicios. Los homosexuales somos hijos de parejas heterosexuales como ustedes. Este proyecto es una cosa nueva, sería la única constitución del mundo que tendría la palabra heterosexual, ni siquiera en Chechenia en donde matan homosexuales”. 

El representante liberal Silvio Carrasquilla, recurrió a su objeción de conciencia para votar el proyecto, esto porque su partido, el Liberal, negaría en la votación el proyecto, pero él en su condición de cristiano, para lo cual citó varios apartes de la Biblia. 

Con la discusión ya cumplida y saberse las posturas de la mayoría de los partidos, el promotor del referendo, Carlos Alonso Lucio, dijo que se convocaba a todos los colombianos que apoyaron con su firma el referendo, a un gran plantón nacional el miércoles de la otra semana y que acudirá a la plenaria de la Cámara de Representantes para que se reanude la discusión. Incluso aseveró que fue el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien incidió en que el liberalismo cambiara su voto.