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Germán Corcho Tróchez - gcorcho@larepublica.com.co Miércoles, 18 de diciembre de 2013

En entrevista con LR, Jorge Hernán Estrada, presidente de la Asociación Colombiana de Fibras (Ascolfibras), aseguró que la publicación del bufete De la Calle, Londoño, López & Posada (DLP) sobre el uso del asbesto – crisotilo en la industria, no es una investigación sino un “ataque” impulsado por intereses comerciales.

Estrada responde así a ‘La verdad sobre el asbesto’, como se titula el trabajo que defiende la iniciativa de que la fibra sea clausurada por sus efectos nocivos en la salud humana. Una postura en la que coinciden agremiaciones de trabajadores, pero no hasta el punto de eliminarla.

Ascolfibras agrupa a Toptec, Eternit e Incolbest, tres de los principales fabricantes de productos con crisolito como tejas y bandas y pastillas para frenos vehiculares. Y a su vez, conforma la Comisión Nacional de Salud Ocupacional del Sector del Asbesto Crisotilo y otras fibras, creada hace más de 10 años por el Gobierno para controlar y vigilar la utilización de la sustancia.

¿Cuál es la posición de Ascolfibras en el uso del asbesto?
Que al igual que otras materias primas que se utilizan en la industria y podrían ocasionar mucho más problemas de salud que los que ocasiona el crisotilo, es una fibra que bien manejada permite su uso sin inconvenientes para quienes trabajan con ella, como el usuario de los productos. La normatividad es exigente y es cumplida por todas las empresas que integran Ascolfibras.

¿El debate está planteado sobre qué bases?
Realmente no es un debate que haya sido impulsado por alguna autoridad de salud o ambiental, sino desde intereses comerciales. Desde abogados que representan a compañías que quieren impulsar la prohibición del crisotilo, con un interés eminentemente económico.

¿Cuáles son esos intereses?
Básicamente, eliminar la utilización de una fibra que es segura si se maneja en las condiciones que exige la normatividad, para sustituirse por otro tipo de fibra que no es sintética, que no es fácil de conseguir…

¿Cuál fibra?
El Polivinil de Alcohol o PVA, que igualmente no es que sea inocua. También exige criterios de uso seguro. El debate ha sido impulsado desde el sector que quiere posicionar el uso de esta fibra y se evite el crisotilo.

¿El interés es sustituir el crisotilo por el PVA?
Si se suspende el uso del crisotilo, se tendrían que usar esas fibras que no necesariamente son seguras. El argumento para la sustitución no cumple con lo que establece la normatividad. No son fibras que hayan sido consideradas más seguras.

¿Intereses de quiénes?
Es la compañía Skinko Colombit. Han encontrado que la fabricación de sus productos tiene un costo calculado de cuatro a uno versus los que se fabrican con crisotilo. Aunque en el mercado puede que tengan precios similares, la fabricación y el costo de producción no lo son. Sabemos que posiblemente lo estén subsidiando, porque hablamos de compañías multinacionales.

La investigación indica que las ganancias con el crisotilo pueden ser iguales o mejores con otras fibras, y cuestiona que la Comisión no apoye el cambio, a pesar de los riesgos.

Aquí hay una organización que se ha venido posicionando, que es ‘No más asbesto’. ¿Quién la financia? ¿Cuál es la relación que tiene el señor (Andrés) Hoyos, que era la mano derecha de la Superintendencia de Industria y Comercio del doctor José María De la Calle con estos abogados? ¿De dónde sale el señor Hoyos? Lo que hay en el fondo es el afán de defender unos intereses económicos y comerciales.

La fibra del crisotilo se utiliza desde hace más de 70 años en Colombia, y aquí hay cubiertas instaladas desde hace 60 años cumpliendo con su finalidad. Si la situación fuera como lo quieren exponer estos señores, aquí tendríamos una epidemia.

Se pueden consultar a las autoridades. Las estadísticas de salud no reflejan los casos que ellos quieren que la opinión pública crea que existen. Estas enfermedades tienen otras causas distintas. Si bien la fibra mal manejada puede estar asociada con enfermedades y en el pasado existieron casos, porque las normas en Colombia han cambiado mucho, hoy en día, el manejo que se le da nos permite afirmar que es totalmente segura en productos de alta densidad, que no exponen a los trabajadores y usuarios a enfermedades.

¿Qué es lo que pide puntualmente Ascolfibras?
¿Quién financia el movimiento ‘No más asbesto’? Tenemos información que lo vincula a Skinko Colombia. En entrevista de medios han utilizado a voceros de esta compañía para afianzar su ataque. Y han usado correos electrónicos de la compañía para ‘No más asbesto’. Es una vinculación evidente. Lo que pedimos es que estamos abiertos al debate, a la discusión en un escenario técnico que es precisamente la Comisión. Pero el ataque no está enfocado a lo técnico, sino en defender unos intereses que son legítimos, pero que eso es lo que deben decir abiertamente.

Antecedentes
El uso del asbesto crisotilo en Colombia está reglamentado y aprobado por la Ley 436 de 1998, que modificó la Comisión Nacional de Salud Ocupacional del Sector Asbesto por el nombre que tiene actualmente. La Ley establece el marco para que la fibra sea utilizado bajo estrictas normas de seguridad.

Luego, el Gobierno expidió en 2011 la Resolución 007, que permite el desarrollo del convenio a través de disposiciones para cada una de las etapas del proceso: desde la extracción a la fabricación, e incluso la disposición de residuos del asbesto crisotilo.

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