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David "Chato" Romero - dromero@larepublica.com.co miércoles, 2 de septiembre de 2015

Con la medida, un miembro elegido por los colombianos para el Senado de la República o   Cámara de Representantes pasará de ganar mensualmente $24,7 millones a $25,8 millones. 

Cabe aclarar que este aumento corresponde al reajuste para 2015, que para los trabajadores que ganan un salario mínimo fue decretado por el Gobierno Nacional el 30 de diciembre de 2014 con un reajuste de 4,6%. Esa decisión subió el salario mínimo de $616.000 a $644.336. 

Esto quiere decir que a un colombiano que gana un salario mínimo el reajuste, vía inflación más productividad que definió el Gobierno en diciembre de 2014, le significó un aumento de $28.336. 

En cambio, los legisladores, con este ajuste salarial, los mismos 4,66% de inflación y productividad le representó un incremento en su remuneración de $1,1 millones.   

En total, el costo fiscal de los salarios de los 266 congresistas asciende a $6.862 millones mensuales y al año alcanza $82.353 millones. Y si se tiene en cuenta que, vía presupuesto, los gastos de funcionamiento que tiene el Congreso de la República asignados para 2015 son $410.868 millones, los salarios de los parlamentarios representan 20,04% del presupuesto.   Por si fuera poco, la Ley establece que el salario de los congresistas tiene cola o, mejor aún, está atado a la remuneración de otros altos funcionarios públicos como los nueve magistrados de la Corte Constitucional. 

También se ven beneficiados con el aumento de sueldo del  Legistativo los 31  togados del Consejo de Estado y los 23 de la Corte Suprema de Justicia. 

Al hacer la misma operación en la rama judicial que en el Congreso, encontramos que los 63 magistrados que suman Consejo de Estado, Corte Constitucional y Corte Suprema de Justicia, le cuestan al país $1.625 millones mensualmente. Esto quiere decir que al año, el Gobierno, vía presupuesto asignó $19.504 millones. Vale recordar que para este año, la Rama Judicial  cuenta con un presupuesto de funcionamiento de $2,9 billones. 

El ambiente en el Congreso de la República, ha sido de un silencio y evasión del tema, tal y como pudo constatar  LR al intentar abordar a varios parlamentarios sobre el aumento de su salario. Varios senadores y representantes, que pidieron no ser citados en este artículo, argumentaron un desconocimiento sobre este aumento salarial.

Daniel Castellanos, ex vicepresidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria) consideró que “un aumento de salario de los congresistas no se compadece con las condiciones de la economía colombiana”.  

La discusión, según Castellanos,  no debería darse solamente desde el punto de vista del impacto fiscal. “Un aumento de salario de los congresistas a la larga tiene un efecto fiscal moderado”, agregó. 

Por su parte, el senador Ángel Custodio Cabrera, señaló que “es el reajuste que se le hace a los funcionarios públicos de Colombia. Lo mismo que se le incrementa a cualquier trabajador, que es inflación más productividad, es lo que está incrementando en este decreto”. 

El aumento de los salarios de los legisladores no tendría tanta polémica si no se tuviera en cuenta que en junio, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó que el ingreso per cápita promedio a nivel nacional fue de $578.422, teniendo un crecimiento de 7,6% frente al mismo período de 2013, cuando se ubicó en $537.720.

En ese informe del Dane se muestra que el nivel de ingreso más alto del país fue registrado en las 13 áreas metropolitanas al obtener $822.298.

La otra semana, el Gobierno Nacional buscará en las comisiones económicas del Congreso  la aprobación del monto del presupuesto de 2016. 

La propuesta del Ministerio de Hacienda arroja un monto de $215,91 billones. Y para mirar las cuentas del Congreso, el presupuesto  tiene una proyección de incrementar 7,61% los gastos de funcionamiento y pasar de los $410.868 millones a $442.172 millones.  Por su lado, la rama judicial también tendría, si el Legislativo lo avala, un incremento en su presupuesto de funcionamiento de 10,3% y pasaría de $2,9 billones de 2015 a $3,2 billones en 2016.

Mientras esa aprobación de dinero pasa en las comisiones y plenarias, los colombianos podrán hacer cuentas que con el salario de un senador o representante podría pagarse el sueldo de 40 trabajadores que se ganan un salario mínimo.

Antecedentes
No es la primera vez que la situación salarial de los congresistas es centro de una discusión. El siete de octubre de 2013, el presidente de la República, Juan Manuel Santos le devolvió a los congresistas, vía decreto, las primas de salud y localización que un fallo del Consejo de Estado les quitó en una sentencia. El Gobierno, en ese entonces, argumentó que esa reducción de sueldo también afectaba la Rama Judicial.

Daniel Castellanos
Exvicepresidente de Asobancaria
“Es una situación desfavorable porque en Colombia los salarios de los congresistas son relativamente altos si se comparan con ejecutivos del sector privado y muy altos para el promedio de la población”.

Ángel Custodio Cabrera
Senador de la República
“Es el reajuste que se le hace a los funcionarios públicos de Colombia. Lo mismo que se le incrementa a cualquier trabajador, que es inflación más productividad, es lo que está incrementando”.

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