Natalia Cubillo Murcia - ncubillos@larepublica.com.co Domingo, 6 de marzo de 2016

Desde febrero del año 2000, en el único Gobierno donde la Fiscalía General de la Nación ha tenido una imagen desfavorable ha sido en el segundo período presidencial de Santos. De hecho, la tendencia positiva de la entidad se perdió desde junio de 2014, cuando la imagen desfavorable era superior que la favorable. Desde entonces no ha sido posible revertir la tendencia. Lo que se agravó desde el escándalo de Natalia Spriger, o como quiera que se llame. 

Hoy, la imagen desfavorable es de 55% y la positiva de 44%. El impacto para el funcionario no se vio sino hasta noviembre del año pasado, cuando se revirtió la tendencia favorable del funcionario y su imagen negativa superó a la positiva. 

Lo mismo sucedió con la Policía Nacional, si bien el origen de los escándalos pudieron suceder en otros gobiernos, es hoy cuando se destapan cuando la institucionalidad pierde su ‘good will’. Una institución que siempre tuvo una imagen positiva, tuvo una imagen negativa de 59% coincidente con el escándalo que sacó al viceministro Carlos Ferro y a Vicky Dávila de la FM. 

Ni se diga de Rodolfo Palomino, pasó de un cómodo 63% de favorabilidad en agosto del año pasado y hoy la polarización llegó a 40% de imagen negativa y 39% de positiva. 

El ‘good will’ no es una cuestión del empresariado privado, es una exigencia de una institución pública, que es el ejemplo y el deber ser. Entre otros aspectos, no solo hay que ser bueno, sino  parecerlo.