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sábado, 6 de agosto de 2022

Andrés Castro es uno de los 10 finalistas escogidos por el Congreso para reemplazar a Carlos Felipe Córdoba en la Contraloría

El pasado jueves en la noche, el Congreso confirmó la lista de 10 elegibles que quedan en el accidentado proceso para elegir al próximo Contralor General de la República. Uno de los aspirantes es Andrés Castro Franco, quien ya fue contralor de Bogotá y cree que uno de los retos más importantes será recuperar la confianza ciudadana en la entidad.

¿Cuáles serían los pilares de una Contraloría liderada por usted, si gana la elección?

Lo primero es la recuperación de confianza, en la institucionalidad y en el control fiscal. Antes el control era posterior y selectivo, y en 2019 se crea la figura de que sea preventivo y concomitante, lo que es muy valioso para implementar los ejercicios de control social y participación ciudadana, donde se entienda que el control lo hacemos todos. Para eso es fundamental el uso de la data e inteligencia artificial. La Contraloría ha hecho un gran esfuerzo con la Diari, que permite que se haga un control concomitante desde la data, y es clave que desde la Contraloría el ciudadano pueda entrar a hacer seguimiento a los proyectos que le interesen en tiempo real.
Por otra parte, hoy el concepto de desarrollo ha trascendido lo económico y hablamos de la tríada de desarrollo sostenible, donde se incluye el tema ambiental y social, y los recursos no son solo la plata, también lo ambiental. Entonces, desde la fiscalización se deben crear unos instrumentos que permitan medir la afectación del daño ambiental. Esos son temas que necesariamente hoy en el ejercicio fiscalización toca fortalecer y consolidar y generar una cultura del proceso macro del control fiscal. Y en esa línea, están también las auditorías para el seguimiento de los ODS.

¿Es decir que su enfoque va más allá de las multas?

Un tema que hay que cambiar es que las auditorías no necesariamente buscan una sanción. La Contraloría es un órgano de control, pero no se debe medir única y exclusivamente por las sanciones que se imponen. Hay que ser contundentes con los temas de corrupción y mal uso de los recursos, pero en el fondo de este ejercicio de fiscalización hay que orientarse también hacia el beneficio de la auditoría.
De ahí la importancia de la data que permita que los sujetos de control, cuando tengan que hacer procesos de comprometer recursos, tengan estos instrumentos para tomar la decisión correcta. Es más el beneficio de llamar a la Contraloría, y no se coadministra, se hace un ejercicio de vigilancia, para eventualmente hacer un ejercicio de control. Por ejemplo, en el tema Ocad-Paz, lo del visto bueno habría que eliminarlo.

¿El presupuesto de la entidad es suficiente?

Un altísimo porcentaje se va en funcionamiento, creo que lo que hay que fortalecer mucho es en el tema tecnológico y en el fortalecimiento de la participación ciudadana, con un componente técnico, y con este presupuesto ha venido funcionando, y hay que esperar las reformas.

¿La reforma que se hizo a la Contraloría fue buena y suficiente?

Era necesaria, la Contraloría necesitaba instrumentos para llegar en momentos más cercanos a la ejecución. Por otro lado, tenemos 64 contralorías y es importante que se fortalezca el Sistema Nacional de Control Fiscal como quedó planteado.

¿Cuál es el plan para atacar la corrupción?

Hay que emplear todos los instrumentos, primero para combatirla, y es clave la inmediatez que se pueda tener con la información del uso de los recursos, y ser contundentes en el ejercicio auditor y los procesos de responsabilidad fiscal.

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