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  • Teresita Celis

martes, 7 de mayo de 2013

La mala hora del Departamento de Caldas, mirado esto desde lo administrativo, no parece terminar.

La decisión del Consejo de Estado de ratificar la primera instancia, emitida por el Tribunal Contencioso Administrativo de Caldas, en la que se anuló la elección como gobernador de Guido Echeverri, por una inhabilidad, vuelve a dejar a Caldas en una incertidumbre e inestabilidad política y administrativa, que lo ha rondado en los últimos años por diversos motivos.Los caldenses deben volver a las urnas en unos tres meses, para elegir un nuevo gobernante por un período de dos años y medio, es decir, hasta el 2015.

Cuando se posesione el nuevo gobernador, Caldas habrá acumulado en cinco años (entre 2008 y septiembre de 2013) por lo menos siete nombres (entre ellos dos encargados por unos días) que han pasado como mandatarios.

De ellos tres son por voto popular, incluyendo el que se elegirá entre agosto o septiembre próximo, y dos en calidad de encargados nombrados por el Gobierno Nacional de una terna.

El Ejecutivo debe designar esta semana un encargado por unos días y elegir de una terna un nombre para gobernar por tres meses mientras se dan las elecciones. Este último proceso se dio cuando fue suspendido el exgobernador Mario Aristizábal en septiembre de 2011. Un panorama nada halagador para un departamento que se paraba de la mala imagen que quedó tras los escándalos suscitados por el suspendido Aristizábal, por asuntos de presunta corrupción, y cuando se pensaba que con Echeverri, sobre quien existía un beneplácito general por su gestión, se había recuperado la confianza y retomado el camino. ¿Cuestión de mala racha?. No se sabe, el hecho es que para el decano de Economía de la Universidad de Manizales, Duván Ramírez esa inestabilidad política, cualquiera que sea su causa, genera incertidumbre

“Quedamos en la mitad del camino de un gobierno que tenía aceptación. Hay una sensación de incertidumbre porque la gente no tiene claro qué sigue”, dijo. De hecho, vendrían cambio y movidas de colabores porque cada quien llega con su gente.

El presidente del Comité Intergremial de Caldas, Gilberto Saffón, no comparte la cuenta de los siete gobernadores por cuanto algunos fueron nombrados por unos días, pero señala que lo esperado es que quien quede elegido continúe con el plan de gobierno de Echeverri para que los programas se ejecuten, teniendo en cuenta que el tiempo será poco para hacer el trámite de un nuevo plan de desarrollo. “Ningún inversionista puede estar preocupado porque el Gobernador no salió por malos manejos, sino por la anulación de su elección”, dijo.

“No llegué a la gobernación por un proceso fraudulento”
Lo que tumbó la elección del saliente gobernador de Caldas, Guido Echeverri, fue una inhabilidad porque su esposa Ana María Jaramillo, ejerció por dos días, como secretaria de Hacienda encargada en la Alcaldía de Manizales durante el año previo a la elección. En este caso a Echeverri lo defendió Humberto de la Calle, peros los argumentos jurídicos señalados no fueron suficientes para hacer cambiar la decisión del Consejo de Estado.

“No llegué a la gobernación por un proceso fraudulento. Participe de un debate electoral limpio y jamás un candidato estuvo en desventaja”, dijo Echeverri.

El gobernador saliente señaló que espera que quienes queden encargados de la Gobernación y quien sea elegido, tengan una visión clara, respetando los modos de trabajo, de los temas fundamentales y continúen los procesos probados que benefician al departamento.

“Lo que menos conviene son episodios traumáticos o coyunturales que puedan fracturar el buen funcionamiento de las tareas administrativas. Aspiro que quienes tomen las riendas del departamento lo hagan responsablemente siempre pensado en los intereses de los caldenses”, sostuvo.

Dijo que regresará a la universidad. “He recibido por fortuna una llamada de la Universidad Manuela Beltrán que con generosidad me comunican que el cargo de rector está aún vacante y que me necesitan para que me reintegre a esa importante institución. En ese escenario seguiremos sirviendo al departamento y al país”, sostuvo.

El Gobierno Nacional deberá nombrar esta semana un gobernante encargado por unos días, mientras se conforma una terna, que debe presentar el Partido Conservador, por ser el que avaló a Echeverri. De ella el Ejecutivo debe elegir un gobernador por tres meses, mientras se elige el nuevo mandatario.

Por ahora ya empiezan a sonar nombres que entrarían en la contienda electoral, que hacerla le cuesta al Estado entre $3.500 y $4.000 millones.

Entre ellos se citan a la exsenadora, Adriana Gutiérrez, a Francisco Prieto quien fue gobernador encargado y otros nombres con experiencia en los asuntos políticos.

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