Colprensa Miércoles, 22 de agosto de 2012

En la tarde de este martes la Cámara de Representantes eligió al exmagistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo de Estado Jorge Armando Otálora como nuevo Defensor del Pueblo, con un total de 126 votos.

Las candidatas Beatriz Linares y Olga Lucía Gaitán obtuvieron 4 votos, el total de representantes que participaron fueron 134.

Durante su intervención en la plenaria de la corporación, el nuevo funcionario advirtió que “el Defensor debe ser una pieza importante para garantizar el cumplimiento de los objetivos que el Congreso se ha propuesto. Debemos aprobar leyes de tanta trascendencia como aquellas que propenden brindar medidas de atención asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto”.

Luego de su elección en la Cámara de Representantes como Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora habló con Colprensa sobre los retos que tendrá en este cargo y las acusaciones provenientes de algunos representantes a la Cámara. El funcionario insistió en que su gestión estará enfocada en los grandes temas coyunturales del país.

– Durante su carrera, usted se ha destacado como jurista. ¿Cómo aplicar esa trayectoria en la Defensoría del Pueblo?
En mi experiencia en la rama judicial todo el tiempo he trajinado en el área del derecho penal, que, sin lugar a dudas, tiene un desarrollo de los derechos fundamentales, en especial de los derechos humanos. A lo largo de mi experiencia he vivido como funcionario y como litigante, todos estos aspectos que convocan la atención de la Defensoría del Pueblo. Trataré de no ser inferior a las exigencias que implica un cargo de esta naturaleza.

– El actual Defensor fue muy criticado por algunos sectores. ¿Cómo califica usted la gestión de su antecesor?
No soy el más llamado a calificar a mi antecesor. No soy de retrovisores ni de críticas. Creo que el país clama una actitud positiva, un plan de administración que vaya encaminado al mejoramiento y a la articulación de todas las instituciones que podamos convocar en desarrollo y beneficio de todos los problemas que afectan a toda la sociedad. La nación reclama una atención de todos los ciudadanos.

– En este momento hay una complicada situación en el Cauca. ¿Cuál va a ser el papel de su gestión allí?
Sería apresurado de mi parte emitir un concepto sobre eso, pero lo más prudente será empaparme de la situación actual a profundidad y de primera mano por las entidades del Estado que han estado al frente de este inconveniente que se han venido presentando.

– Después de las críticas en la Cámara de representantes, ¿cree que algún organismo pueda reversar esta decisión?
Primero, las críticas son apenas necesarias y obvias en todo proceso democrático. Siempre habrá un ciudadano o un representante, en este caso, que no esté de acuerdo con mi experiencia ni con mi postura, o que considere que mi hoja de vida no llena el perfil para ocupar ese cargo. Y en un ejercicio de esta naturaleza hay que ser tolerantes y respetar sobre todo dichas posturas. Frente a ese tema hay varios jueces naturales que son los encargados de tramitar esas demandas, en la elección particular sería el Consejo de Estado, la jurisdicción contenciosa administrativa.

– ¿Cuáles son los retos de la Defensoría frente a la restitución de tierras?
Yo tendría que mirar cómo se viene actuando y en qué puedo contribuir para imprimirle el ritmo que requiere el desarrollo de una ley tan importante para el país como es la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras.

– Usted habló de trabajar de la mano del Congreso ¿cómo lo hará realidad?
Este es el escenario natural donde se deben tramitar las leyes que necesita nuestra sociedad, las leyes que deben conjurar los graves inconvenientes que afronta la sociedad, y en ese sentido hice la referencia de acudir al congreso que en el día de hoy dio su voto de confianza para ejercer mi actividad como defensor.