Colprensa

Johnny Giraldo López - jgiraldo@larepublica.com.co Jueves, 10 de mayo de 2018

El estado es la institución menos confiable para los colombianos

Edelman presentó los resultados de su famoso estudio anual ‘Trust Barometer’ en el que mide el nivel de confianza que tienen los ciudadanos de una nación respecto a las empresas, el Gobierno, ONGs y medios de comunicación.

Este año, los resultados en Colombia son desalentadores pues la confianza en el Estado cayó ocho puntos respecto al año pasado al ubicarse en 24%, la cifra más baja de todas las instituciones. Principalmente, la firma indica que esta situación podría ser producto de las controversias generadas por los Acuerdos de Paz en el país y los diversos escándalos de corrupción. Entre ellos, destacan el ‘Cartel de la Toga’, Odebrecht, el desfalco en Ecopetrol, el ‘Cartel de la Hemofilia’ y el ‘Cartel del Sida’.

Mauricio Ferro, gerente general de Edelman Colombia, explicó que cuando la población cree que las instituciones están fallando se presenta una alerta importante previa a las elecciones próximas y 2018 será un año decisivo para la región. “Los niveles de este indicador son históricamente bajos en Colombia. El hecho de que la corrupción ahora toque, incluso, a la justicia es un problema que como dicen por ahí ya rompe la sal. Esta percepción también se da en parte porque en el caso Odebrecht los órganos solo han podido judicializar a una persona”, manifestó.

Por su parte, la confianza de las empresas del país se mantuvo en 64%; la de las ONGs cayó dos puntos a 58%; y la de los medios de comunicación descendió dos puntos a 43%.

Por sectores, la confianza también se vio afectada ya que de 13 de los 15 cayeron. Entre ellos, el que más bajó fue el de cuidado de la salud, ubicándose en 35%; seguido por servicios financieros, el cual experimentó un descenso de siete puntos porcentuales, ubicándose en 59%.

Mónica Oyuela, directora de comunicaciones de Transparencia por Colombia, indicó que “cuando a uno le roban, uno pierde la confianza. Muchas veces nos quedamos con el daño económico pero a veces no medimos los daños a nivel social”, expresó.

Tanto Ferro como Oyuela coincidieron en que la polarización política de cara a las elecciones también es un factor determinante.

“Gracias a las ‘fake news’ las personas tienden a radicalizarse hacia un solo punto de vista dado el impacto de su contenido. En la mayoría de casos, hay información falsa sobre supuestos desfalcos o actos de corrupción cometidos por los candidatos a la presidencia”, indicó Ferro mientras que la directora de comunicaciones de Transparencia por Colombia explicó que la democratización de las voces ha tenido ese tipo de consecuencias porque no hay nadie que tenga que responder por las mentiras que se publican”.