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Germán Corcho Tróchez - gcorcho@larepublica.com.co Miércoles, 2 de octubre de 2013

Las denuncias sobre productos alimenticios que salen al mercado con defectos y alteraciones, no son muchas. Y las pocas que se presentan, sí son un evidente error que afecta al usuario, no siempre son conocidas porque las empresas prefieren conciliar antes que enfrentar un escándalo público.

Así suele ocurrir en Colombia, según los abogados y empresarios consultados por LR. “Nosotros, de hecho, utilizamos mecanismos alternativos de solución de controversias, porque el derecho de consumo es de inmediatez, rápido, y la misma norma de protección al consumidor permite que consumidores y proveedores busquen arreglos concertados para prevenir litigios”, dice Juan Manuel Henao, abogado de la Confederación Colombiana de Consumidores.

En otras jurisdicciones, sin embargo, es un asunto a otro precio. En Chile, por ejemplo, se conoció ayer que un tribunal de justicia ordenó definitivamente que la cadena de cines Cinemark indemnice con cerca de US$4.000 a una mujer, luego de que se probara que esta encontró un ratón muerto en el paquete un paquete de crispetas.

En el país también han ocurrido casos. Uno de los más recientes fue el divulgado en marzo de este año por el periódico Publimetro: un cliente aseguró haber encontrado un gusano vivo en una de las cuatro hamburguesa que pidió a domicilio al de Burger King ubicado en la Zona T. Para ello, tomó fotografías y grabó un video, aunque de momento ninguna autoridad ha emitido una decisión al respecto.

Y en mayo del año pasado, según informa el mismo diario, un periodista halló un lápiz de cera en una hamburguesa BK Stacker Doble que compró también en Burger King, pero en un local diferente de la capital.

Voceros de dos de las entidades con competencias para intervenir en esta problemática, manifestaron a LR que en el país es frecuente que ocurran estos accidentes, sin embargo no hay denuncias.

Por parte del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), cuya competencia llega hasta la salida del producto al mercado, se indicó en su oficina de atención a reclamos se reciben “muchas quejas” que, luego, se surten en el departamento de Responsabilidad Sanitaria. “Sobre establecimientos que los comercializan, la facultad es de las Secretarías de Salud”. No obstante, advirtió que casos como el ocurrido en Chile, “no son tan comunes”.

En la Secretaría de Salud de Bogotá, confirmaron que, de hecho, son varias las reclamaciones que atienden, pero en especial por malas preparaciones, intoxicaciones y mala manipulación. “Por ejemplo, que la cadena de frío no se conserva, el comerciante compra un producto y lo cocinan al día siguiente sin refrigeración”.

Control con poca dureza
Si bien en Colombia hay organismos que controlan y vigilan los abusos y los daños causados a los consumidores, la legislación nacional no posee herramientas para que estos impongan sanciones que sienten precedentes.

Así opina un especialista consultado, quien sostiene que hasta ahora, a nivel nacional, no ha habido un castigo ejemplarizante y por eso el tema no trascienden. Y cita al derecho civil anglosajón para evidenciar que en naciones como Estados Unidos ocurre todo lo contrario.

“Hay una figura que se llama daños punitivos, la cual, además de la indemnización, permite que hayan sanciones ejemplarizantes para que no vuelva a ocurrir. En nuestro territorio, por el contrario, esto se maneja únicamente por responsabilidades y, de ser muy grave, puede que sí haya conciliación”, comenta.

El abogado Camilo Gómez, experto en asuntos de propiedad industrial y protección al consumidor, considera, no obstante, que aunque en la normatividad local no exista el daño punitivo, las entidades como el Invima y la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sí tienen las suficientes facultades para controlar problemas sanitarios y de riesgos al usuario. “Aquí lo que no va a pasar es que la gente se enriquezca y que se cree una cultura del abuso, porque también es cierto que hay consumidores terriblemente abusivos”.

Las opiniones

Camilo Gómez
Abogado experto en protección al consumidor

“No digo que no haya casos que generen un daño por errores en producción. Pero también hay consumidores que buscan enriquecerse. Lo que no se puede es satanizar la industria. Los productores no cometen fallos de calidad de manera consciente”.

Juan Manuel Henao
Abogado de la Confederación Colombiana de Consumidores

“Se debe demostrar el daño que le causó y los gastos que le representó. La gente piensa que podrán lucrarse por este hecho, pero no se debe buscar a la justicia para buscar un lucro, sino para resarcir sus derechos. Eso está proscrito en la ley”.

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