Martes, 21 de agosto de 2012

A las nueve de la mañana llegamos a la estación del tren, estaba peor que un transmilenio en hora pico, pensando en voz alta dije: con razón se habla de las locomotoras del progreso, en ellas cabemos todos los colombianos; pero algo interrumpió mi utópico pensamiento, era la mirada fija de un señor que estaba a mi diestra, sus manos estaban negras, cortadas y su aspecto era de una persona propia del campo, no con sombrero y poncho como el colombiano tipo exportación y fundador del movimiento machista casanareño o el del puro centro democrático, se notaba que era un trabajador minero.

Lo saludé y me dijo: eso que usted dice de las locomotoras del progreso es mentira, pensé, que desagradecido es este país, si con el programa de desarrollo minero energético que esta promoviendo el gobierno se genera empleo digno y en cantidad; es cierto, nos extraen todos los recursos no renovables o por lo menos en el corto plazo no lo son, pero nos dejan hermosos campos de árboles plantados en planes de recuperación de impacto ambiental, y como si fuéramos los indígenas de la colonización nos dan a cambio de nuestros recursos los espejos de las regalías.

Pero no tenemos de qué alarmarnos, tan solo hasta unos 30 años o quizás menos estaremos importando lo que en este momento nos "sobra", así que sigamos viviendo el presente, ya que según los Mayas este año es el fin del mundo. Mi novia me explica que el señor tiene razón, lo cual para mi era inentendible, por que aunque me cause escozor y urticaria reconocerlo, aplaudo a este Gobierno por la estrategia de crecimiento y creo que este es el líder que nos va a llevar a las grandes ligas, a organizar mundiales y quien quita hasta un Miss Universo, eso es visión de país, pensé exaltado.

Ella me dice: de acuerdo a estudios de la Ocde, los países que no destinen gran parte de su inversión en I + D, no tendrán crecimiento económico sostenible, por lo que no hacerlo atraería solo inversiones en sectores que solo buscan extraer y llevarse las riquezas de los países y que a su vez menos empleo generan, sin hablar del impacto ambiental. Era tan evidente lo que me decía, como lo dicho recientemente por el Concejo de Bogotá cuando anunciaba que la ciudad se está hundiendo, como si durante cuatro años atrás no hubieran visto la gestión del Gobierno Distrital y sus cuarenta ladrones, pero no, para mi sorpresa el hundimiento se debe al indebido manejo de materiales de construcción y explotación ilegal de aguas subterráneas. Una vez acepté la dura realidad, me di latigazos por haber seguido el ejemplo de nuestro senador Barreras y haber cambiado los tres huevos por las locomotoras; solo me queda la gran tristeza y frustración de jamás poder ver a Raimundo Angulo como organizador de Miss Universo y menos a Jorge Barón dándole la patadita de la buena suerte a Messi en la inauguración del mundial.

Guillermo Cáez
Cáez y Asociados
@guillermocaez