Foto por: Colprensa

Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Alejandro Valencia miércoles, 31 de octubre de 2018

En el último debate se aprobaron las listas cerradas y la utilización del 20% del Presupuesto General para la ejecución de proyectos regionales

Luego de que el pasado lunes 29 de octubre, en la plenaria del Senado de la República, se aprobara el artículo del proyecto de la Reforma Política que avala las listas cerradas para las elecciones al Congreso y otro artículo que le permite al mismo organismo utilizar 20% del Presupuesto General para la ejecución de proyectos regionales, varias voces han manifestado su inconformismo a un proyecto que le faltan seis debates.

Por lo menos, la oposición al gobierno del presidente Duque argumentó que el artículo 11 del proyecto, el que establece que los congresistas podrán solicitar la inversión para proyectos específicos en su regiones, se trata de la formalización de la “mermelada” o revivir los auxilios parlamentarios.

LOS CONTRASTES

  • CARLOS ANDRÉS ARIASANALISTA POLÍTICO Y DOCENTE DE LA UNIVERSIDAD EXTERNADO DE COLOMBIA

    “En una cultura política como la actual, en donde ya está confirmado que la gente no cree en los partidos políticos, ese aspecto de las listas cerradas en la reforma política nos devuelve al pasado”.

Para explicar esto, el analista político y docente de la Universidad Externado, Carlos Arias, indicó que este punto nos devuelve a la “mermelada” porque “ahora son los senadores y el Congreso los que van a definir en dónde y a quiénes se ejecuta un presupuesto vastísimo, y esa ejecución presupuestal muy seguramente va a estar amarrada a los votos y a las dádivas que esos mismos congresistas establezcan”.

Ahora bien, con respecto al artículo de las listas cerradas, para el profesor Arias representa un retroceso porque los dueños de los partidos están íntimamente ligados con algunos caciques regionales, y estos son quienes deciden los candidatos a las corporaciones públicas y a las alcaldías en las regiones: un peligro en el sentido que en la cultura política actual la gente no confía en los partidos.

Sin embargo, para Andrea Celemín, docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, el punto de las listas cerradas “es una muy buena idea en torno al fortalecimiento de los partidos políticos como medios e instrumentos de interlocución entre los intereses de los ciudadanos y el accionar político. Lo que pretenden las listas cerradas es que los ciudadanos puedan identificar con claridad cuáles son las posturas de los partidos políticos”.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.