Ana María Bedoya Jiménez - amabe2010@larepublica.com.co Miércoles, 19 de diciembre de 2012

Aunque la Compañía Nacional de Chocolates S.A.S. buscó demostrar su notoriedad para evitar el registro del signo JET de la sociedad Laboratorio Franco Colombiano S.A., la Superintendencia de Industria y Comercio declaró infundada su oposición pero negó la marca por considerar que carece de fuerza distintiva.

El recurso de la Compañía Nacional de Chocolates buscaba desvirtuar el registro solicitado argumentando que la marca ‘JET’ es idéntica a su signo ‘JET’ y que generaría riesgo de confusión. Adicionalmente, afirmó que su marca es de notorio reconocimiento en el mercado y por lo tanto, requirió la protección que tal calidad le confiere.

No obstante, el Laboratorio Franco Colombiano, Lafrancol, respondió asegurando que el signo solicitado pretende reivindicar productos de la clase cinco de la Clasificación Internacional, mientras que la marca registrada protege productos de la 30, “lo que hace que no exista riesgo de confusión”.

En efecto, la Dirección de Signos Distintivos de la Superindustria, realizó todos los exámenes de registrabilidad, en los que tuvo en cuenta todos los argumentos presentados por las partes, según lo estipula los artículos 146, 148 y 150 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina.

El signo solicitado es de naturaleza mixta, se encuentra conformado por la expresión ‘JET’ y pretende amparar “productos farmacéuticos y medicamentos”, es decir, productos de la clase cinco.

Así mismo, dicha oficina encontró que existe una identidad en el uso del vocablo ‘JET’. Sin embargo, “si bien este signo no constituye una forma usual de denominar los productos que identifican los términos cotejados, se evidencia que existe un gran número de marcas que la utilizan para identificar tanto los productos clase cinco como de la tres”. Entre los signos que presentan la expresión JET están: ‘Jetambro’ de Boehringer Ingelheim Internacional, Parcillina Ubre JET de Agroinsumos S.A.; Sunjet de Syngenta Participations AG; Thermojetics de Herbalife Internacional, entre otros.

De esta manera, aclaró que dicho signo se constituye en una marca débil por cuanto no contiene ningún elemento adicional que le otorgue distintividad frente a marcas registradas.

“Esta expresión resulta inapropiable, pues no es posible afirmar que al titular de una marca de este tipo se le ha concedido la exclusividad de los mismos, pues implicaría el otorgamiento de una ventaja competitiva injustificada que excluiría a los demás empresarios del uso de un término que se ha vuelto común”, aclaró la oficina de signos distintivos.

Notoriedad de ‘JET’
La Compañía Nacional de Chocolates solicitó valorar las 27 pruebas aportadas, 29 facturas de venta y 14 de publicidad que presentó para comprobar la notoriedad de ‘JET’ en el mercado. De este modo, la Dirección de Signos Distintivos de la Superindustria, aclaró que algunas de las pruebas fueron presentadas después del plazo establecido y no pudieron ser incluidas en la valoración. Sin embargo, en cuanto a las comprobantes recibidos, aseguró que en los ejemplares de publicidad presentados, “no se constituyen en una prueba concluyente”.

Además, dentro del conjunto de facturas anexadas aseveró que “estas no contienen cifras representativas de ventas de productos de chocolates identificados con la marca JET”.

En este caso, concluyó, “se observa que la marca ‘JET’ carece de material probatorio suficiente que acredite la continuidad en el conocimiento de la marca a nivel nacional, su posicionamiento en el mercado, prestigio y reputación. Si bien se trata de una marca con capacidad distintiva, esta oficina considera que no es susceptible de extender su protección como marca notoria”.

No obstante, resaltó que aunque la Compañía Nacional de Chocolates hubiese demostrado la extensión de la notoriedad de ‘JET’, no se afectarían sus derechos porque el signo solicitado carece de fuerza distintiva.

Ante la decisión, el Laboratorio Franco Colombiano presentó recurso de apelación el pasado 13 de noviembre.