Colprensa Martes, 24 de febrero de 2015

“Las normas internacionales exigen que se imponga un cierto nivel de justicia, para lo que se necesita que las Farc estén dispuestas a pagar algún tipo de pena privativa de la libertad”, dijo De la Calle.

Contrario a lo que se dice del proceso de paz, el jefe negociador recordó que “nada se gana si las víctimas no sienten que hay algo de justicia ante lo que ellas han padecido y por eso no podemos permitir que haya impunidad”.

En este sentido, De la Calle valoró la propuesta del expresidente César Gaviria sobre una justicia transicional para todos los actores del conflicto armado, “respetando el grado de participación de cada uno de los actores pero garantizando justicia y verdad en todas las violaciones a Derechos Humanos cometidas por los distintos actores del conflicto”.

Para él, “esta es la mejor forma de de garantizar que los integrantes de la Fuerza Pública que hayan cometido algún delito se beneficien de esta forma de justicia y no vayan a ser juzgados por sus delito en el futuro, años después”.

Sobre la dejación de armas, De la Calle aseguró que no permitirá que las Farc participen en política mientras siguen haciendo uso de las armas y “muchísimo menos se permitirá que las Farc hagan interventoría en el sostenimiento de la paz haciendo uso de las armas”.

En ese sentido, dijo que una cosa es que hagan un cese al fuego y hostilidades y otra cosa es que dejen las armas. “El Estado no puede dejar las armas, porque las Farc no son los únicos actores armados que realizan actos violentos en el país”, afirmó.

En este sentido, citó a las bandas criminales y al ELN, los narcotraficantes y la delincuencia común, que “pueden arreciar su embestida violenta cuando las Farc dejen las armas”. Por esta razón De la Calle aseguró que “en Colombia no puede haber un cese bilateral al fuego súbito, sino que debe hacerse de forma escalonada”.

Finalmente, De la Calle afirmó que el exsecretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que está en Colombia en este momento, visitará también La Habana para reunirse con los negociadores de paz del Gobierno y las Farc.