Jueves, 16 de agosto de 2012

El reto es grande para el Departamento Nacional de Planeación.

Debe poner el acelerador a fondo para garantizar la ejecución de esa millonaria suma, pero además garantizar un acompañamiento técnico a aquellos municipios pequeños que no tiene el recurso humano para diseñar y sustentar los proyectos.

Estamos hablando de cerca de 700 municipios con escaso presupuesto, y bajas coberturas en salud y educación que ven en las regalías las esperanzas de mejorar el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas. Recibirán entre 27 y 13.000 millones de pesos, por lo que es crucial ese apoyo técnico desde la Nación para que los recursos no se queden en fiducias o en las cuentas del Estado, como ya pasó con 1,4 billones de pesos de los fondos departamentales de aguas.

De lo que haga Planeación Nacional en la ejecución de las regalías durante lo que resta del año, empezaremos a saber si tenemos la estructura técnica y el nivel de gerencia requerido para ejecutar aproximadamente 85 billones de pesos que se percibirán del sector de minas y energía en los próximos 8 años.

Este es un tema mayor porque constituye una gran columna de apoyo para cumplir con la meta del gobierno del presidente Juan Manuel Santos de seguir reduciendo la tasa de desempleo a un dígito antes que termine el 2012.

Medio Ambiente

El Gobierno Nacional acaba de declarar 17,6 millones de hectáreas como áreas de reserva minera. En total, Colombia cuenta con 20,9 millones de hectáreas para ese fin; aproximadamente un 8 % del territorio nacional. Proyecciones de expertos académicos proyectan que en los próximos 10 años la producción minero energética puede alcanzar $8 billones.Es indudable que se viene una bonanza en la materia para nuestro país. Esas cifras se constituyen en un reto no solo para el

Ministerio de Minas. Diría que mucho más para el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el cual consideramos se está quedando corto frente al ritmo de esta locomotora. Es hora que el ministerio deje en claro las reglas de juego a las empresas explotadoras. Que desde ya se les diga hasta dónde podrán llegar y cuánto les costará traspasar las reglas.Fedesarrollo ha advertido que el auge de la minería ha puesto en peligro el tesoro más grande de Colombia: su biodiversidad y riqueza natural. Según este análisis, la legislación minera ha sido concebida dentro del marco de la economía capitalista de forma tal que preserva los intereses de las grandes multinacionales y demás inversionistas con una concepción más bien miope y poco amplia de qué y a quiénes involucra el proyecto minero y qué y quiénes deben ser incluidos en él. Dentro del grueso de afectados, según Fedesarrollo, están los grupos indígenas y afrocolombianos, cuyos territorios en la mayoría de los casos se encuentran ubicados en zonas de explotación.

Y es que han sido varios los casos en los que el Partido Liberal se ha opuesto a la indebida explotación de los recursos naturales, como está ocurriendo con los proyectos mineros de Santurban, en Santander, en la isla de Providencia o el desvío del Río Ranchería, en La Guajira. Precisamente casos donde el ministerio ha jugado un bajo perfil. Aún no tenemos un pronunciamiento de fondo rechazando el desvío del río Ranchería o un decreto protegiendo el páramo de Santurban.

Por estos antecedentes, y por un presente donde el ministerio no ha sido tan activo como se esperaría, es que consideramos que es hora de pisar el acelerador en materia de protección del medio ambiente.

 

Simón Gaviria

directorPartido Liberal