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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co lunes, 28 de septiembre de 2015

En Septiembre 16 de 2013, Nicaragua solicitó a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que determinara el curso exacto de la frontera marítima y le concediera una plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa en el Caribe  y en Noviembre 26 del mismo año, nuevamente el país liderado por Daniel Ortega,  solicitó a la Corte que declarara que Colombia había incumplido el fallo de 2012.

Desde ayer hasta el dos de octubre los equipos jurídicos presentarán sus objeciones preliminares a  la segunda demanda. Ayer fue el turno para el equipo de Colombia liderado por el agente Carlos Gustavo Arrieta y el coagente, Manuel José Cepeda, en compañía de la Canciller María Angela Holguín. El principal argumento fue que este tribunal carece de competencia para conocer la demanda. Arrieta  cuestionó además “la posición nicaragüense de hacerse pasar como víctima y su actitud hipócrita al tratar de fabricar una controversia inexistente”.

Del 5 al 9 de octubre se celebrarán las audiencias sobre la delimitación de la plataforma continental entre Nicaragua y Colombia, más allá de las 200 millas náuticas de la costa nicaragüense. El internacionalista Ricardo Abello, explicó que “puede pasar que la Corte decida que no es competente,  que sí lo es o que solo lo es parcialmente y la decisión final de excepciones preliminares la sentencia estaría lista entre marzo y abril de 2016”. 

Por su parte, Walter Arévalo, docente de Derecho Internacional en la Universidad del   Rosario, precisó que si la Corte se considera competente  y con poderes inherentes para verificar el cumplimiento de sus sentencias, abriría un proceso que se demoraría mucho más allá de abril, donde podría encontrar a Colombia responsable por incumplimiento de obligaciones  internacionales. “El fallo de 2012 no le pide muchas cosas a Colombia pero sí la aceptación de este y el Gobierno al respecto ha manejado un discurso de inaplicación diciendo que se necesita de un tratado y que su orden constitucional interno impide aplicarlo, argumentos contrarios al derecho internacional”, agregó Arévalo.

Cabe precisar que el litigio  marítimo se remonta a los primeros años del siglo XX pero solo hasta el seis de diciembre de 2001 Nicaragua presentó  la primera demanda contra Colombia ante la CIJ.

Antecedentes
En 2001 las pretensiones de Nicaragua obedecían a la soberanía sobre Providencia, San Andrés y Santa Catalina, cayos de Roncador, Serrana, Serranilla y Quitasueño, determinación de la frontera marítima entre las áreas de plataforma continental y zona económica y el Gobierno se reservó el derecho a reclamar compensación de enriquecimiento injusto por posesión en ausencia de título legítimo.     

Las opiniones

Walter Arévalo
Docente Derecho Internacional U. del Rosario

“En el fallo de 2012 cambió la delimitación marítima y adjudicó más de 65% de lo que Colombia pretendía y en este sentido, el país salió muy bien librado, el problema es de voluntad política”

Ricardo Abello
Internacionalista

“Después del nuevo fallo de fondo puede haber otros recursos posibles como el de reedición e interpretación, pero es poco probable que un Estado los interponga porque históricamente rara vez han prosperado”.

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