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David "Chato" Romero - dromero@larepublica.com.co lunes, 3 de octubre de 2016

Para el economista y exsecretario de Hacienda de Bogotá, Ricardo Bonilla, los resultados de la jornada electoral de este domingo “lleva a que pierda el país y pierda la paz. No hay un ganador porque ningún sector puede asegurar que tiene las mayorías del país debido a que la abstención superó largamente la mitad del censo electoral y la brecha entre los que participaron en el plebiscito”. 

En el Gobierno, los resultados desconcertaron a los seguidores de la campaña del Sí. El llamado que hace Luis Fernando Mejía, subdirector Sectorial del Departamento Nacional de Planeación (DNP) es “un llamado a la tranquilidad. Colombia es una economía sólida, con un marco macroeconómico estable que seguirá avanzando hacia la recuperación gradual de su crecimiento potencial”.

A su turno, Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) indicó que “hay que respetar los resultados y hay que evitar caer en un momento de incertidumbre porque estamos en un ajuste de la economía y ad portas de una reforma tributaria y creo que teníamos más claro el camino que iba a seguir el país con la aprobación de la refrendación”. 

Con la decisión tomada por parte de los colombianos en la que 6,4 millones decidieron no apoyar lo acordado entre el Gobierno y las Farc, los analistas destacan el pronunciamiento hecho por Rodrigo Londoño, comandante en jefe de la guerrilla, al señalar que mantienen su voluntad por mantener los diálogos abiertos. También sectores de la economía ven una oportunidad para incluir en los diálogos a los sectores que se han sentido excluidos. En ese sentido, Santiago Castro, presidente de Asobancaria señaló que “hay que acatar el mensaje que se está dando y habrá que reacomodar la negociación y se deberá incluir voces que no estaban en el proceso inicialmente”. 

Pero si se debe hacer un balance en la ciudadanía, en redes sociales, perdió la tolerancia entre los simpatizantes del Sí y los del No, debido a los diferentes mensajes cargados de insultos. Perdieron las regiones donde más se ha sentido el conflicto, pues el Sí ganó con más de 60% de aprobación pero los habitantes de las ciudades no los apoyaron. También perdió la legitimidad de los resultados del plebiscito con la alta abstención que se generó en la jornada electoral. Esto porque, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, 63% del censo electoral no participó en las votaciones. 

El gran reto que tiene ahora la sociedad colombiana, como señaló Bonilla, es empezar a tender puentes de diálogo con los diferentes sectores para que se pueda “evitar tirar todo por la borda”. La última palabra estará en la gente que, en esta ocasión, le dio un portazo al fin de la guerra. 

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