Colprensa Miércoles, 22 de agosto de 2012

Luego de su elección en la Cámara de Representantes como Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora habló sobre los retos que tendrá y las acusaciones provenientes de algunos representantes a la Cámara.

¿Cómo aplicará su trayectoria de jurista en la Defensoría del Pueblo?
En mi experiencia en la rama judicial todo el tiempo he trajinado en el área del derecho penal, que, sin lugar a dudas, tiene un desarrollo de los derechos fundamentales, en especial de los derechos humanos. A lo largo de mi experiencia he vivido como funcionario y como litigante, todos estos aspectos que convocan la atención de la Defensoría del Pueblo. Trataré de no ser inferior a las exigencias que implica un cargo de esta naturaleza

¿Cómo califica usted la gestión de su antecesor?
No soy el más llamado a calificar a mi antecesor. No soy de retrovisores ni de críticas. Creo que el país clama una actitud positiva, un plan de administración que vaya encaminado al mejoramiento y a la articulación de todas las instituciones que podamos convocar en desarrollo y beneficio de todos los problemas que afectan a toda la sociedad. La nación reclama una atención de todos los ciudadanos.

¿Cuál va a ser su papel en cuanto a la situación en Cauca?
Sería apresurado de mi parte emitir un concepto sobre eso, pero lo más prudente será empaparme de la situación actual a profundidad y de primera mano por las entidades del Estado que han estado al frente de este inconveniente que se han venido presentando.

Después de las críticas en la Cámara ¿cree que se reverse esta decisión?
Primero, las críticas son apenas necesarias y obvias en todo proceso democrático. Siempre habrá un ciudadano o un representante, en este caso, que no esté de acuerdo con mi experiencia ni con mi postura, o que considere que mi hoja de vida no llena el perfil para ese cargo. Hay que ser tolerantes y respetar posturas. Hay varios jueces naturales encargados de tramitar esas demandas, en la elección particular sería el Consejo de Estado, la jurisdicción contenciosa administrativa.

¿Cuáles son los retos de la Defensoría frente a la restitución de tierras?
Tendría que mirar cómo se viene actuando y en qué puedo contribuir para imprimirle el ritmo que requiere el desarrollo de una ley tan importante para el país.

Usted habló de trabajar de la mano del Congreso ¿cómo lo hará realidad?
Este es el escenario natural donde se deben tramitar las leyes que necesita nuestra sociedad, las leyes que deben conjurar los graves inconvenientes que afronta la sociedad, y en ese sentido hice la referencia de acudir al congreso que en el día de hoy dio su voto de confianza para ejercer mi actividad como defensor.