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Angélica Benavides jueves, 1 de agosto de 2019

La compañía niega haber vendido medicamentos por encima del precio según la regulación

Tal como le ha ocurrido a Pfizer en otros países, la Superintendencia de Industria y Comercio le impuso una sanción por asignar precios superiores a lo reglamentario para siete medicamentos durante 2016, mientras que, Drosan incumplió con las normas de reporte de la compra y venta de medicamentos.
Ninguno de los dos casos es aislado. La Superintendencia tiene vigentes 267 investigaciones por irregularidades en los precios de los medicamentos, que fijan el Ministerio de Salud y su correspondiente Superintendencia de Salud pero cuyo cumplimiento debe verificar la Superindustria.

A su vez, estas se dividen en 108 en etapa de apertura por reporte de precios y 89 en etapa de pruebas por la misma razón.

Otras 45 están en apertura por control directo de los precios y 25 en etapa de pruebas.

La Superindustria determinó que Pfizer aumentó el valor del medicamento antidepresión Efexor xr 150 mg en 4% para su presentación de 30 cápsulas y en 19% para la de 10 cápsulas, para el Efexor xr 75 mg lo subió en 76% y el mayor aumento en medicamentos de este tipo lo tuvo fue la presentación de 37,5 mg cuyo precio máximo establecido por las autoridades era de $15.172 y Pfizer lo vendía a $67.956, tres veces y media más de lo permitido.

Además, el laboratorio aumentó el precio de otros tres medicamentos tuvieron un incremento entre 43% y 631%, como es el caso de las gotas oftalmológicas Xalatan, que debían costar máximo $14.933 y el laboratorio las vendía en $112.167, superando en más de seis veces lo permitido.

El Neurotin 400mg, prescrito para pacientes con epilepsia, debía tener un valor máximo de $25.680 que Pfizer casi triplicaba al venderlo a $101.519.

Y el Detrusidol de 200 mg, necesario para pacientes con incontinencia urinaria y necesidad urgente y repentina de orinar, era vendido en $97.832 por cada caja de 28 tabletas, mientras el precio máximo era de $68.560.
El medicamento antidepresión que más aumentó de valor fue el Efexor xr 37,5 mg.

Pese a la amplia diferencia entre el precio regulado y el precio que utilizaba el laboratorio, la legislación actual no le permite a la Superindustria imponer una multa más alta que la utilizada para este caso: $82.811.600, que se habrían pagado vendiendo 738 unidades de medicamento oftalmológico con el valor que había impuesto el laboratorio en 2016.

Sin embargo, la empresa aseguró en un comunicado que es " una compañía ética y respetuosa de la regulación colombiana y la legislación vigente en materia de precios y es enfática en afirmar que no ha vendido por encima de los precios regulados los medicamentos mencionados en dicha resolución".

Pfizer anunció que presentará el recurso de reposición correspondiente.

En el desarrollo la misma investigación contra Pfizer, la entidad de control hizo pública la apertura de investigaciones administrativas a la empresa Droguerías y Farmacias Cruz Verde, así como a la Caja de Compensación Familiar (Cafam).

La razón es que ambas entorpecieron las labores de vigilancia, inspección y control de la Superindustria por lo que esta les abrió su propio proceso.

Ahora, Cruz Verde y Cafam tendrán derecho a alegar la decisión y presentar pruebas como defensa para evitar correr el mismo destino del laboratorio y recibir la orden de pagar una multa, según establezca el régimen sancionatorio del consumidor. En cualquier caso, podrán apelar la decisión ante la misma dirección y si aún no quedan satisfechos, podrán pedir un nuevo concepto de la Delegatura encargada de este sector.

Finalmente, explicó el abogado Felipe Ortegón, podrán acudir al sistema contencioso administrativo.

Junto con la decisión en primera instancia para el caso del laboratorio y la apertura de investigaciones para las farmacias, la Superindustria le ratificó en segunda instancia la sanción a la sociedad Drosan por $39.062.100, ya que esta incumplió las normas de reporte de la compra y venta de medicamentos para la comercialización.

Según el ente de control, Drosan obstaculizaba la labor de vigilancia de la Superindustria al omitir reportar en los términos establecidos la información de las transacciones de compra y venta de los medicamentos que comercializa.

Al ser ratificada la decisión, Drosan ya no tiene más medidas de reposición disponibles y tendrá que acatar la medida de la Superintendencia.

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