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Colprensa Miércoles, 3 de diciembre de 2014

“El General Alzate le debe dar una explicación al país”. En esa frase, pronunciada por el presidente Juan Manuel Santos en la mañana del lunes pasado, está la clave para entender la soledad que rodeó la presentación del general Rubén Darío Alzate ante los medios de comunicación, después de ser liberado.

Según expertos, la ausencia del estamento militar en la declaración que el oficial entregó en la noche del lunes, cuando estuvo acompañado únicamente por su esposa, confirma la molestia que le generó al Mandatario el episodio del plagio y la obligada suspensión de los diálogos en Cuba ante la presión del país y especialmente de las Fuerzas Armadas.

“Uno sí podría pensar que en su regreso a la civilización al general lo dejaron solo el Ministerio de Defensa y el Gobierno, sobre todo después de padecer un sufrimiento que no debe ser nada fácil”, dice el analista Ancizar Marroquín. Pero agrega que eso evidencia “precisamente es que tanto en el Ministerio como en el Alto Gobierno no están felices con el proceder del general”.

Según él, a pesar de que con respecto al secuestro ocurrido en Chocó 16 de noviembre “hay mucho por contarse y demasiado por saberse”, es claro que las Fuerzas Armadas están del lado del Gobierno, “tal vez porque el mando militar tampoco quedó satisfecho con las explicaciones del General”.

De hecho, el general Jaime Lasprilla, comandante del Ejército, indicó que “hubo una violación a los protocolos de seguridad y él, en su honor militar, expresa que hubo un error que afecta los intereses nacionales y los intereses de la institución. Esas son las razones poderosas para que el General Alzate hubiera solicitado el retiro”.

A su vez, Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación, no cree que el país vaya a conocer más detalles de las circunstancias que rodearon el plagio, dado que “a nivel militar hay muchos temas secretos” y plantea que de seguro la idea del Gobierno era esperar dos o tres meses para darlo de baja, pero el propio general, tomó la decisión al enterarse de lo molesto que estaba el Presidente”.

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