Colprensa Jueves, 25 de mayo de 2017

Se trata de Joaquín Leonardo Gallego, quien tenía 18 años en el momento, y que fue capturado por hurto. No obstante, cuando su hermana Diana Marcela Gallego fue a visitarlo, no fue encontrado en ninguna parte.

De acuerdo con la demanda, en la búsqueda, Diana señaló que un guardián le dijo que lo habían matado y descuartizado al interior del penal. En el proceso, también se le indicó a la mujer que este había sido dado de baja por fuga en abril de 2002, por lo que, hasta la fecha, no se sabe realmente qué pasó con Joaquín.

La Sección Tercera, con ponencia del magistrado Danilo Rojas, encontró acreditada la responsabilidad de la Nación, representada en el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia (Inpec), que llegó a argumentar que el joven se había fugado y ordenó reanudar las investigaciones para saber qué pasó realmente.

“Se acreditó que el señor Joaquín Leonardo Gallego desapareció sin dejar rastros de la cárcel nacional Modelo, y si bien a la parte demandante no le fue posible probar que su ausencia se debió a un acto cometido por un agente estatal, por un tercero ajeno a ese centro carcelario, o por otro recluso, también es verdadero que ello no es relevante para su imputación a la entidad demandada, puesto que resulta evidente que se produjo en el marco de la relación especial de sujeción que surgió entre el Estado y la víctima”, dice la determinación.

La Sala además señaló que el Inpec incurrió en una falla del servicio de vigilancia, control y custodia, que permitió que Joaquín Leonardo Gallego desapareciera, sin que se pudiera saber noticia alguna de su paradero.

El fallo ordenó al Inpec pedir disculpas expresas a la familia del joven, iniciar las pesquisas para encontrarlo e implementa los protocolos y medidas necesarias para la debida identificación y control de los presos en todos los penales del país.

Cabe recordar que la Fiscalía General de la Nación investiga más de 100 asesinatos y descuartizamientos que habrían sido cometidos en la cárcel La Modelo, por parte de integrantes de grupos paramilitares entre 1998 y 2003, utilizando hasta inyecciones de cianuro, picando a las personas y botándolas por las alcantarillas.

El año pasado la Fiscalía señaló que cuando los paramilitares cometían asesinatos, de los cuales quedaban cuerpos con aparentes marcas de un homicidio, los restos eran “desaparecidos” al parecer con ayuda del Inpec, tras ser llevados a un lugar llamado ‘La Puerta Blindada’ en dicho penal.