Lilian Mariño Espinosa - lmarino@larepublica.com.co Jueves, 4 de diciembre de 2014

Desde el 2011 empezó el largo proceso de la empresa de medicamentos Tecnoquímicas con el fin de poder incorporar a su lista de productos alimentarios y de metabolismo una marca llamada Prodigest MK.

La oposición y el pleito de casi tres años lo dieron las empresas Procaps y Laboratorios Pauly Pharmaceutical quienes como último recurso, y ante una primera negativa en 2012, interpusieron un recurso de apelación para proteger su marca Bondigest y Bondigest Complex que están incluidas dentro de una familia marcaria que comercializa este tipo de productos para la digestión.

Para las compañías comercializadoras y productoras farmacéuticas no se estaban protegiendo sus marcas ya que con el nuevo producto de MK había una clara similitud gramatical, ya que solo cambiaba en dos letras y esto podría terminar generando una gran confusión entre los consumidores. Adicionalmente comentaban que los clientes, al no ser especialistas farmacéuticos, no iban a poder distinguir sus productos e iban a asociar el nuevo medicamento de Tecnoquímicas con su familia marcaria.

Sin embargo, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y su Dirección de Signos Distintivos, dictaminó que el hecho de que después de la palabra Prodigest venga la sigla MK, generará la inmediata asociación con la marca que también es recordada por su eslogan ‘Totalmente confiable’.

La SIC también explica que la palabra Digest está en una gran variedad de productos de cinco diferentes categorías lo que convierte al término en un signo diluido por lo que no es posible afirmar que una persona o entidad tenga propiedad o exclusividad sobre este, ya que se le estaría dando una ventaja comparativa sobre el resto de productores que usan este signo común.

Con esta decisión concuerda Juan Carlos Martínez Salcedo, abogado de propiedad industrial, quien explica que “hay que entender que la partícula Digest se deriva de la expresión digestiva que es un término de uso común y la cual tiene como función describir y hacer referencia a ciertas funcionalidades del producto. Es decir, le está entregando ciertas características que explican, en este caso, que es un medicamento dedicado al mejoramiento de la digestión, dándole una función dentro de una clasificación de medicamentos”.

En esa medida, la expresión no es exclusiva y por lo tanto no puede ser usada como fundamento para bloquear otras marcas que también usen la expresión para explicar la función del medicamento. Siendo así, agrega Martínez, “el análisis tiene que acudir a otros elementos que componen el signo marcario, como Prodi o MK, y en estos se puede reconocer el componente que soporta la fuerza distintiva del signo”.

En consecuencia, para el superintendente delegado de propiedad intelectual, Jose Luis Londoño Fernández, “es evidente que el signo solicitado no genera confusión en los consumidores, por ausencia de identidad o semejanza con el signo registrado, y por consiguiente no se encuentra incurso en la causal de irregistrabilidad” de la Comunidad Andina, así los productos estén dentro de la misma clasificación.

Antecedentes
Tecnoquímicas nace en 1930 con el nombre de Colombia Sales Company e importaba y comercializaba, entre otros, productos medicinales. Después de sufrir varios cambios y adquisiciones en 1993 adquieren las compañías Organización Farmacéutica Americana y Distribuidora Farmacéutica Calox Colombiana, y con ellas un grupo de importantes marcas nacionales como Sal de Frutas Lua, Yodora y Blankísima. Y se adquiere la marca MK para fabricar y comercializar farmacéuticos genéricos de uso humano y veterinario en Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia.